modelo argentino para el proyecto nacional II.pdf


Vista previa del archivo PDF modelo-argentino-para-el-proyecto-nacional-ii.pdf


Página 1...9 10 11121332

Vista previa de texto


Juan Domingo Perón

Modelo Argentino para el Proyecto Nacional

Las instituciones intermedias tendrán que actuar procurando la unión
para el accionar de aquellas cuya ideología sea coincidente.
En el nivel de liderazgo, esto significa la unión de todos los líderes populares en la tarea común. La falta de unión o aún la desunión configura el
más serio enemigo que podemos crear nosotros mismos en la lucha por la
Liberación y Reconstrucción Nacional.
Desde este fundamento se concibe que el trabajo futuro en nuestra democracia social – en cuanto se desarrolla como comunidad organizada– debe darse sobre la base de paz social y diálogo abierto como método de trabajo político en búsqueda de coincidencias con todos los sectores políticos
y sociales; así como fundamentación del poder de los movimientos, grupos
sociales y partidos políticos en organizaciones que actúen con una corriente
de poder que fluya sistemáticamente desde las bases, con voto universal, secreto y obligatorio para todas las manifestaciones.

F) La política exterior
La paz mundial y la felicidad de los pueblos deberán constituir los objetivos esenciales en la conducción de la política exterior argentina. Una paz que
para nuestro país se sustente en la plena vigencia de la soberanía política, la
justicia social y la independencia económica.

La confraternidad con todos los pueblos del mundo, el respeto absoluto
a su autodeterminación y la igualdad jurídico-política de los Estados deben
guiar nuestro accionar.
Desde el momento en que una Nación sólo ha de cumplir su vocación de
destino si el pueblo que la determina se realiza como tal, la política exterior
argentina tiene en esto su principal fundamento.
Argentina se incorpora decididamente al desafío de los tiempos, y con
su sentido de humildad y de grandeza quiere que a su voz sea escuchada y
respetada en el ámbito de las decisiones internacionales.
El año 2000 presentará a la humanidad actuando en un sistema internacional estructurado sobre la base de un equilibrio pluripolar, y a nuestro
país, en particular, en su condición de Argentina Potencia, dentro de un marco de continentalización política de Latinoamérica y en plena participación
con el resto de los países del mundo.
Sobre la base de una política de paz y de cumplimiento estricto de los
compromisos internacionales, considero que la política exterior argentina
debe encauzarse a través de los siguientes lineamientos generales:
a) Respecto de la soberanía de los Estados, la autodeterminación de los Pueblos y el pluralismo ideológico, exigiendo su correspondiente reciprocidad;
b) Intensificación de las relaciones con todos los países del mundo sin exclusiones ideológicas, políticas o económicas;
c) Vigencia plena de la Tercera Posición en un ámbito de recíproca solidaridad con los pueblos que aspiran a su liberación;
d) Estrecha asociación y comunidad de esfuerzos, en especial, con los países que conforman el Tercer Mundo y colateralmente con todos aquellos
que conciban y respeten nuestros principios básicos sobre convivencia
universal;
e) Defensa sistemática de los recursos naturales, científicos y técnicos, en
el marco mundial, dentro de un ámbito de recíproca colaboración de
esfuerzos y de utilización de los resultados;
f) Conducción de una política exterior auténticamente fundada en las
grandes coincidencias nacionales y al servicio de nuestro pueblo, único
protagonista y destinatario de la misma.
Tales objetivos exigen un Servicio Exterior altamente capacitado para el
cumplimiento de su función específica, tanto desde el punto de vista ideológico, como técnico-profesional y cuyos únicos objetivos sean la preservación
y la grandeza de la Patria.

76

77

E) El desarrollo político
Para alcanzar los caracteres de la sociedad política que perseguimos debemos
realizar cierta adecuación de los medios existentes a partir de la situación actual
de nuestra sociedad. A esa adecuación la llamamos desarrollo político.
Consideramos que lo político tiene una precedencia absoluta en nuestro
pueblo. En consecuencia, debe hacerse mínimo el tiempo en que se logre la adecuación deseada, sobre la base de que ésta se hará efectiva por medios pacíficos.
Hemos comenzado ya nuestro proceso de cambio, beneficiados por la
profunda movilización política que en el país se viene produciendo desde
hace treinta años.
El desarrollo político deberá sustentarse tomando como premisa fundamental que la verdad debe primar sobre toda otra consideración y que constituye la única realidad tangible.
La verdad política debe estar presente en todas las manifestaciones y debe
ser vigorizada de manera perseverante. Para ello es necesario que en la lucha
política la violencia sea definitivamente reemplazada por la idea.