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TARIMA DIGITAL
CRIMINOLOGÍA
y técnicas
de investigación
criminal
C
omo estudiantes de Emergencias Sanitarias,
asistimos a la charla sobre criminología y técnicas de investigación criminal que se celebró en el instituto.
Nos referimos a la criminología como a una ciencia empírica ya que demuestra las cosas de forma
experimental, aportando pruebas y datos fiables, y
no acusando de manera temprana. Es una ciencia
interdisciplinaria, ya que es un conjunto de diversas
ciencias: Toxicología, psicología, medicina, biología… Se basa en el principio del intercambio: Todo
contacto deja un vestigio “Quiscunque tactus vestigia legat.”
El nombre de esta ciencia fue utilizado por primera
vez por el antropólogo francés Paul Topinard.
Cristina Fernández, criminóloga y estudiante de
derecho, nos presentó algunos de los métodos más
utilizados por la policía científica para la detección
de huellas dactilares, basándose en que estas son
únicas e irrepetibles, propias de cada persona. Su
formación es específica y única, y depende de factores como los nutrientes, líquido amniótico, presión
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sanguínea y posición fetal entre otros. Se considera
que las huellas dactilares son perennes ya que se
mantienen idénticas durante toda la vida del sujeto,
regenerándose en casos de lesiones como cortes o
quemaduras, siendo la putrefacción la única manera
de destrucción de las mismas.
Los métodos que nos mostró son muy relevantes
en el campo criminológico, ya que gracias a ellos,
se puede realizar diversos estudios y conclusiones,
desde poder identificar unas huellas y descartar a
alguien como el autor de un crimen, hasta la visualización de una huella de una oreja sobre una superficie metálica mediante la cual se descubrió e imputó
a los autores de un delito. Y es que, no siempre las
cosas son lo que parecen, ya que pueden tener implícita información más relevante, la cual a simple
vista no podríamos identificar.
La necesidad de identificar es innegable en cualquier ámbito. En referencia a lo penal, la identificación del delincuente, y de las personas no culpables
adquiere una importancia aún mayor.
Nos inició brevemente en los orígenes de la identificación de criminales, basada en pruebas encontradas que datan de hace más de 2000 años de antigüedad y en los métodos tan avanzados que existen
ahora de identificación, que utilizan complicadas
fórmulas y programas informáticos.
En algunas civilizaciones, los criminales eran identificados y castigados amputándoles las manos o las
orejas., en Grecia y Roma los criminales eran marcados en la frente con hierros candentes, en Francia
hasta el siglo XIV se marcaba a los criminales con la
flor de lis, y en Rusia los deportados a Siberia eran
marcados con la siglas KAT.
La experiencia fue muy provechosa, ya que aprendimos de mano de expertos en la materia cosas relacionadas con el campo en el que estamos inmersos: el cuerpo humano. No se suele presentar muy
a menudo la oportunidad de poder escuchar a una
experta en este campo, con la cercanía y con la claridad con que ella nos lo explicó. Sin duda, ha sido
una experiencia interesante e inolvidable.
