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©Campos Fonseca, Susan. “Diálogos en Ainulindalë: sobre el problema de pensar la música y la música como pensar".
En: Revista Humanitas, Vol. 3, 2008, Pontificia Universidad Javeriana, Cali-Colombia, 2008, pp.175-195.
completarlo.”26
Se nos presenta el testimonio de que algo esta siendo creado, de nacimiento y
resurrección, cómo nuevo comienzo, cómo transformación; los testigos son David y
Sibila, David el cantor del Dios cuya arpa y voz atenuaban los tormentos de Saúl; Sibila
la profeta, la adivina, la iluminada por Apolo. Ambos son oídos, voz y visión; ambos son
medios a través de los cuales se trae a presencia la voluntad del Dios, ellos levantan por
un instante el velo que nos separa de los dioses, y en este sentido ambos se encuentran en
el relato de J. R. R. Tolkien de manera tácita, cómo ser-anterior-conservado. El Dies iræ
es a través del sonido, el llamado de la trompeta hace surgir a la criatura resucitada, es un
llamado que se esparse a través de la materia y da vida, una vida terrible.
El Ainulindalë y el Cant de la Sibilla nos revelan una Música cómo sustancia, cómo
ser en el tiempo, cómo finitud y facticidad, cómo “abrir mundo” y “traer a presencia”;
pero también nos revelan algo que se da al conocimiento a través de la representación, de
la legibilidad de los hechos en una acción perceptible, cómo experiencia en construcción
de un ser humano que es finito, contingente, que tiene un principio y un fin, como una
música. Nos muestran cómo pensamos la música a nuestra imagen y semejanza, a la
imagen y semejanza del mundo en que somos, una música de los límites que nos
atormentan.
Con esto queda establecida una primera aproximación a nuestra pregunta de por qué
elige J. R. R. Tolkien la Música cómo eje de su cosmogonía, metáfora que nos ha
permitido abordar desde una creación mitológica del siglo XX, el problema del pensar la
Música y la Música como pensar, porque como ya lo señaló Sartre: “La comparación
poética no está dentro de la música pero dentro del rendimiento de la música están las
palabras”27, y por eso en el Ainulindalë la Música es el diseño del diseño, aunque, como
lo señala Verlyn Flieger, es también una “música interrumpida”28, como lo es cada vida
humana.
Todas las argumentaciones desarrolladas hasta este punto requieren todavía de un
estudio más riguroso, pero aún así confirman la propuesta de Richard Rorty sobre los
escritores y los poetas; al fin y al cabo, la Filosofía se encuentra no entre Literatura y
Ciencia, sino que es ambas, tal y como la Música a través del Mito nos revela como no es
Logos, ni Número, sino que ambos son en ella… pero esa es una hipótesis de
investigación en la que seguimos trabajando29.
26
TOLKIEN, J.R.R.: El Silmarillion, p. 9.
CAMPOS, Susan: “Sartre, Leibowitz, John Cage y la Filosofía de la Nueva Música: del compositor
dialéctico al compositor existencial”, en Revista Observaciones Filosóficas, Nª 5, 2007, Pontifícia
Universidad
Católica
de
Valparaíso
(PUCV),
Chile.
Disponible
en:
http://www.observacionesfilosoficas.net/artesartre.html (consultado el 9 de julio del 2007)
28
Considérese su libro Interrupted Music: The Making of Tolkien's Mythology (2005).
29
Proyecto desarrollado en el marco del Doctorado en Música y el Doctorado en Filosofía de la
Universidad Autónoma de Madrid.
27
12
