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LAURA FRADE RUBIO
sujeto cuando se enfrenta los problemas
de la vida y en donde es capaz de utilizar
todos los recursos que posee. Esto supondría
aprender a pensar complejamente a unir
los contrarios de manera dialógica y no
dicotómica, al identificar que la causa
puede ser efecto y éste a su vez causa, al ver
cómo se integran las partes en un todo que
actúa de manera coordinada de manera
que logremos hologramas de los escenarios
y no sólo análisis parciales de lo que estamos
viendo e interpretando. Esto implica,
además que tendríamos que aprender a
crear macroconceptos, al mismo tiempo en
que los aplicamos en la vida real.
La definición de macroconceptos sólo es
posible cuando podemos ver y observar la
realidad desde varias perspectivas y no sólo
desde una sola visión, como sería en el caso
de las competencias asimiladas desde una
sola visión constructivista, o bien como se ha
hecho últimamente en donde se definen de
una manera en matemáticas, pero también
desde otra en español, y desde otra en
educación física, o bien señalar que sólo
se identifican mediante la aplicación de
exámenes estandarizados porque lo que
estamos haciendo es parcializar desde
una sola disciplina el concepto, esto es
pensamiento simple y en el siglo XXI lo que
impera es el pensamiento complejo. Lo que
tendríamos que hacer entonces es contar
con macroconceptos que puedan explicar
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Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
lo que sucede en varias disciplinas a la
vez, teniendo claro que éstas son parte del
conocimiento total pero resultan parciales
y por lo tanto no le explican todo si no
toman en cuenta a las otras. Al hacer esto
estaríamos también en mejores posibilidades
para evaluar lo que emerge de los procesos
educativos que se buscan diseñar por
competencias.
Lograr pensar complejamente es, pues, un
reto para el sector educativo, tanto a nivel
de diseño de planes y programas como de
procesos de enseñanza-aprendizaje que
incluyen la planeación y la evaluación, por
lo que las preguntas que emergen en este
contexto son: ¿cómo podemos aprender
a pensar complejamente? ¿Qué debemos
hacer para pensar complejamente en
nuestro quehacer docente? ¿Cómo se
pueden crear propuestas para evaluar
desde el pensamiento complejo dejando
atrás el pensamiento simple? ¿Qué tipo
de instrumentos y herramientas podemos
utilizar a nivel de aula, pero también en
términos locales y nacionales de manera
que se observe toda la complejidad de
las competencias que se han establecido
en planes y programas? ¿Cómo se puede
evaluar el desempeño de los estudiantes
tomando en cuenta lo local, pero también lo
nacional, desde una visión inicial, formativa
y sumativa, cualitativa y cuantitativa?
