Compendio de Textos para PAU UCLM 2025 26.pdf


Vista previa del archivo PDF compendio-de-textos-para-pau-uclm-2025-26.pdf


Página 1...435 436 437438439443

Vista previa de texto


concretamente, esta igualdad se afirmaría de nuevo en cada indi­
viduo.
Si desde la más tierna edad se educara a la niña con las mis­
mas exigencias y los mismos honores, las mismas severidades y
las mismas licencias que sus hermanos, participando en los mis­
mos estudios, los mismos juegos, a la espera de un mismo futuro,
rodeada de mujeres y de hombres que se le aparecerían inequívo­
camente como iguales, el sentido del «complejo de castracióm> y
del «complejo de Edipo» se modificaría profundamente. Al asu­
mir de la misma forma que el padre la responsabilidad material y
moral de la pareja, la madre gozaría del mismo prestigio durade­
ro; el niño sentiría a su alrededor un mundo andrógino y no un
mundo masculino; aunque se sienta afectivamente más atraída
por su padre �osa que tampoco está probada- su amor por él
estaría matizado por una voluntad de emulación y no por un sen­
timiento de impotencia: no se orientaría hacia la pasividad; si pu­
diera probar su valor en el trabajo y el deporte, rivalizando activa­
mente con los chicos, la ausencia de pene �ompensada por la
promesa del hijo- no bastaría para generar un «complejo de in­
ferioridad»; correlativamente, el niño no tendría espontáneamen­
te un «complejo de superioridad» si no se lo revocaran y si esti­
mara a las mujeres tanto como a los hombres . La niña no busca­
ría compensaciones estériles en el narcisismo y la fantasía, no
se consideraría como un ser dado y se interesaría por lo que hace, se
comprometería sin reservas en sus empresas. Ya he dicho que su
pubertad sería más fácil si la superara, como el chico, hacia un li­
bre futuro de adulto; la menstruación le inspira tanto horror por­
que constituye una caída brutal en la feminidad; asumiría mucho
más tranquilamente su joven erotismo si no sintiera un asco estu­
pefacto por el conjunto de su destino; una enseñanza sexual cohe­
rente la ayudaría mucho a superar esta crisis. Gracias a la educa­
ción mixta, el misterio augusto del Hombre no tendría ocasión de
nacer: lo mataría la familiaridad cotidiana y la competencia fran­
ca. Las objeciones ante este sistema implican siempre el respeto
de los tabúes sexuales, pero es vano pretender inhibir en el niño la



3 Conozco un niño de ocho años que vive con una madre, una tía, una abue­
la, las tres independientes y activas, y un abuelo casi imposibilitado. Siente un
aplastante «complejo de inferioridad» hacia el sexo femenino, aunque su madre
trate de combatírselo. En el liceo desprecia a los compañeros y profesores, por­
que sólo son hombres.

897