Compendio de Textos para PAU UCLM 2025 26.pdf

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negros de América, a los judíos de los guetos, a los obreros de
Saint-Denis o de las fábricas Renault en una comunidad. Viven
dispersas entre los hombres, vinculadas más estrechamente por el
hábitat, el trabajo, los intereses económicos, la condición social, a
algunos hombres -padre o marido-- que a otras mujeres. Las
burguesas son solidarias de los burgueses y no de las mujeres pro
letarias; las blancas de los hombres blancos y no de las mujeres
negras. El proletariado podría proponerse masacrar a la clase di
rigente; un judío o un negro fanáticos podrían soñar con acaparar
el secreto de la bomba atómica y crear una humanidad totalmen
te judía, totalmente negra: la mujer, ni en sueños puede pensar en
exterminar a los varones. El vínculo que la une a sus opresores no
se puede comparar con ningún otro. La división de los sexos es un
hecho biológico, no un momento de la historia humana. Su opo
sición se ha dibujado en el seno de un mitsein original y ella no la
ha borrado. La pareja es una unidad fundamental cuyas dos mita
des están adosadas la una a la otra: no es posible dividir la sociedad
por sexos. Esto es lo que caracteriza fundamentalmente a la mujer:
es la Alteridad en el corazón de una totalidad en la que los dos tér
minos son necesarios el uno al otro.
Podríamos pensar que esta reciprocidad debería haber facili
tado su liberación; cuando Hércules hila la lana a los pies de On
falia, su deseo lo encadena: ¿Por qué Onfalia no consigue un po
der duradero? Para vengarse de Jasón, Medea mata a sus hijos:
esta leyenda salvaje sugiere que la mujer habría podido convertir
en ascendiente temible el vínculo que la une al hijo. Aristófanes
imaginójocosamente en Lisístrata una asamblea de mujeres en la
que éstas tratan de explotar en común con fines sociales la nece
sidad que los hombres tienen de ellas, pero sólo es una comedia.
La leyenda que pretende que las sabinas raptadas opusieron a sus
raptores una esterilidad pertinaz, también dice que al golpearlas
con correas de cuero los hombres acabaron mágicamente con su
resistencia. Las necesidades biológicas --deseo sexual y deseo de
una posteridad- que hacen que el macho dependa de la hembra
no han liberado socialmente a la mujer. El amo y el esclavo tam
bién están unidos por una necesidad económica recíproca que no
libera al esclavo. Ello se debe a que en la relación entre el amo y
el esclavo, el amo no plantea la necesidad que tiene del otro, tie
ne poder para satisfacerla y no la mediatiza; por el contrario, el
esclavo, desde su estado de dependencia, esperanza o miedo, in
terioriza la necesidad que tiene del amo; la urgencia de la necesi54
