Compendio de Textos para PAU UCLM 2025 26.pdf

Vista previa de texto
MANUSCRITOS DE ECONOMfA Y FILOSOFfA
88
dos los hombres, gustan de cosechar donde nQ han sembra
do y piden una renta incluso por el producto natural de la
tierra (Smith, t. I, pág. 99).
Podría imaginarse que la renta de la tierra no� otra cosa sino el be
neficio del capital que el propietario empleó en mejorar el suelo.
Hay casos en que la renta de la tierra puede, en parte, ser esto
pero el propietario exige 1 ) una renta aun por la tierra que no ha
experimentado mejoras, lo que puede considerarse como interés o
beneficio de los costos de mejora es, por lo general, sólo una adi
ción a esta renta originaria. 2) Por otra parte esas mejoras no siem
pre se hacen con el capital del dueño, sino que, en ocasiones, pro
ceden del capital del colono, pese a lo cual, cuando se trata de
.•.
renovar el arrendamiento, el propietario pide ordinariamente un
aumento de la renta, como si todas estas mejoras se hubieran he
cho por su cuenta. 3) A veces también exige una renta por terrenos
que no son susceptibles de mejorar por la mano del hombre.
(Smith, t. I, págs. 300-301).
Smith cita como ejemplo del último caso el salicor, un tipo
de alga que, al quemarse, da una sal al�a con la que puede
hacersejabón, cristal, etc. Crece en la Gran Bretaña, especial
mente en Escocia, en distintos lugares, pero sólo en rocas que
están situadas bajo la marea alta y son cubiertas dos veces al
día por las olas, y cuyo producto, por tanto, no ha sido jamás
aumentado por la industria humana. Sin embargo, el propie
tario de los terrenos en donde crece este tipo de plantas exige
una renta igual que si fuesen tierras cultivables. En las pro
ximidades de la isla de Shetland es el mar extraordinaria
mente rico. Una gran parte de sus habitantes vive
[II]
de la
pesca. Pero para extraer un beneficio de los productos del
mar hay que tener una vivienda en la tierra vecina.
La renta de la tierra está en proporción no de lo que el arrendatario
puede hacer con la tierra, sino de lo que puede hacer juntamente
con la tierra y el mar. (Smith, tomo I, págs. 301-302).
La renta de la tierra puede considerarse como producto de lafuer
za natural cuyo aprovechamiento arrienda el propietario al arren-
