RACISMO NÓRDICO COMPRIMIDO (2) (2).pdf

Vista previa de texto
(F uent e: Taci t us: The Agri col a and Germani a , A. J. C hurch and W. J. B rodri bb,
Trad. London, Macm i l l an, 1877, pp.87-110).
Est a m i s m a lí nea si gue e l p o e t a a n d a l u s í I b n H a z n A l í i b n A h m a d d e C ó r d o b a , e n
el capítulo VIII de su libro El collar de la paloma: tratado sobre el amor y los
a m a n t e s ( E d . A l i a n z a , M a d r i d , 1 9 8 3 , pp. 1 3 2 - 1 3 5 ) c u a n d o d e s c r i b e l a c o s t u m b r e
nórdica (visigoda o eslava) de la endogamia racial durante la etapa musulmana en
España en el capítulo <<Sobre quien, habiendo amado una cualidad determinada,
no puede amar ya luego ninguna otra contraria>>:
<<De mí sé decirte que, en mi mocedad amé a una esclava mía de pelo rubio, y
que, a partir de entonces, no ha vuelto a gustarme una morena, aunque fuese más
linda que el sol o la misma imagen de la hermosura. Desde aquellos días
encuentro tal preferencia arraigada en mi modo de ser; mi alma no responde a
otra, ni, en redondo, ha podido amar cosa distinta y otro tanto cabalmente le
sucedía a mi padre (¡Dios lo haya perdonado!), que siguió también así hasta que
le vino su hora.
Tocante a los Califas todos de los Banu Marwan (¡Dios los haya perdonado!), y en particular a los hijos
de al-Nasir, se inclinaban a preferir el color rubio, sin que ninguno discrepara, porque a todos ellos,
desde el reinado de al-Nasir hasta hoy los hemos visto o hemos conocido a quien los vio. Ellos mismos,
además, eran todos rubios, por herencia de sus madres, y este color vino a ser en ellos congénito, quitado
Sulayman al-Zafir. (¡Dios lo haya perdonado!), pues yo lo vi y tenía negras la cabellera y la barba. Pero
de al-Nasir y de al-Hakam al-Mustansir (¡Dios los haya perdonado!) me contaron, el Visir, mi padre, y
otras personas, que eran rubios y de ojos azules. Lo mismo, Hixam al-Muay´yad, Muhammad al-Mahdí y
´Abd al-Rahman al-Murtadà (¡Dios se apiade de ellos!), pues yo los contemplé y visité muchas veces, y vi
que eran rubios y de ojos azules. Y lo mismo sus hijos, sus hermanos y todos sus allegados. Lo que no sé
es si su gusto por las rubias era una preferencia connatural en todos ellos o una tradición que tenían de sus
mayores y que ellos siguieron.
Este gusto se declara, asimismo, en los versos de Abú ´Abd al-Malik Marwán ibn
´Abd al-Rahmán ibn Marwán, hijo este último del Príncipe de los Creyentes alNasir, conocido por ’El Amnistiado‘, que era el mayor poeta de Al-Ándalus en
tiempos de los Banú Marwán y a quien yo conocí y traté, pues buena parte de sus
poesías amatorias van enderezadas a rubias >>.
Los aut ores de ideol ogí a neonazi o si mi l ar, aunque recurren frecu ent em ent e a l os
aut ores cl ási cos grecor rom anos, se ol vi dan de rem arca r que ést os frecu ent em ent e
t ení an una opi ni ón desfavorabl e de l os puebl os germ anos y sept ent ri onal es. A s í , e l
mencionado Tácito apunta en su Germania (cap. 22) que los arios eran gentes sin
astucia (gens non astuta nec callida ), grandes bebedores, indiscretos y
pendencieros, comportándose hostilmente en sus asambleas y deliberaciones.
También dice que sentían una gran pasión por la cerveza y el vino. Aristóteles, en
su Política (VII. 1327b), presenta igualmente una imagen desfavorable de los
noreuropeos, a los que considera impulsivos, de poca inteligencia y de escasa
capacidad organizativa; son independientes pero incapaces de un verdadero
gobierno. Estrabón tampoco tenía una opinión favorable sobre los pueblos
nórdicos. En un comentario sobre los celtas en su Geografía (4,4-4,5), apunta que
<<La raza a la que se llama hoy en su conjunto gálica o galática es belicosa,
animosa y presta a luchar, tosca de costumbres y sin vicios… A la simplicidad y
exhuberancia de los galos se añade un carácter irreflexivo, una gran jactancia y
pasión por los adornos >>. Diodoro de Sicilia (Biblioteca Histórica 5,28-5,30),
por su parte, menciona que: <<los galos son de alta talla, con poderosa
musculatura y blanca piel. Su cabello es rubio, y no sólo de modo natural, sino
