RACISMO NÓRDICO COMPRIMIDO (2) (1).pdf


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aportó el canon escultórico, los órdenes arquitectónicos clásicos, la filosofía y la
democracia; Roma (sustrato preindoeuropeo etrusco), que dio origen al derecho
latino, las lenguas romances/neolatinas como el castellano o el catalán y las obras
públicas; e Israel, que fue génesis del cristianismo y la moral asociada a esta
religión. De Oriente Próximo vinieron también la agricultura y la ganadería, el
uso de la moneda (Lidia), la vida urbana y el comercio (Mesopotamia), la
escritura (Sumeria) y el alfabeto (Fenicia), el aceite y el vino así como los
principales elementos de lo que entendemos por civilización. En España, la
aportación cultural (intelectual y material) de los pueblos germánicos ha sido
muy reducida y su único logro fue crear el primer reino hispánico independiente a
partir de una división administrativa creada previamente por los romanos. Los
visigodos adoptaron el cristianismo católico a partir de Recaredo y su lengua se
perdió ante el empuje de los idiomas romances. Asimismo, tuvieron que adoptar
ciertas instituciones ya existentes en la época romana como la división
provincial. Sus restos materiales no son comparables a los que dejaron
civilizaciones como la romana y la árabe, ambas mediterráneas, tal como se puede
apreciar en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
Desde un punto de vista anatómico, los individuos de raza nórdica tampoco parecen destacar en el
deporte frente a los de la raza negra o la asiática tal como se ve en disciplinas físicas como el boxeo, el
baloncesto, el atletismo (P.Ej. Jessie Owens, durante las Olimpiadas de Berlín de 1936) o las artes
marciales (de origen chino, coreano y japonés) tal que el kung-fu, el taekwondo o el kárate. Los nórdicos
no han tenido la capacidad de adaptación a todos los ámbitos geoclimáticos, como las poblaciones de
origen asiático oriental. Igualmente, como “para gustos se hicieron colores”, la supuesta belleza superior
atribuida a esta raza tampoco tiene arraigo universal salvo en épocas recientes por la influencia de los
medios audiovisuales y la cultura anglogermánica. Así, por ejemplo, el albinismo y los colores claros en
general han sido considerados como un indicio de maldición divina en varias sociedades africanas,
americanas y asiáticas así como la belleza mestiza venezolana o brasileña triunfa en las pasarelas de Miss
Universo. Como prueba de ello, en el Museo Nacional de Antropología de Madrid se exponen muñecos
indígenas de América andina en donde se caricaturiza a los españoles con rasgos deformes y colores
claros, pese a no ser estos los caracteres predominantes en los conquistadores ibéricos.
La pretendida superioridad moral atribuída a los nórdicos en general y los alemanes en particular se ve
contradicha por las invasiones vikingas, las acciones terroristas del Ku-Klux-Klan o la implicación del
ejército teutón (Wehrmacht) en matanzas indiscriminadas de civiles desarmados e indefensos durante la
Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. En este aspecto no se diferencian de otras civilizaciones
antiguas o actuales. Igualmente, el mundo germánico no ha sido promotor de valores universales
religiosos o éticos, al contrario que las culturas judía o tibetana budista, y cuando lo ha hecho se ha
basado en postulados existentes ya en religiones universales, como el cristianismo.
La superdotación o la genialidad se da a nivel individual, no colectivo: Juan Oyarzabal, como
himalayista, posée uno de los mayores records en el ascenso de ochomiles; Albert Einstein, judío de
origen alemán y nacionalizado estadounidense, desarrolló la Teoría de la Relatividad; Mahatma Gandhi,
hindú, consiguió la independencia política de su país utilizando medios pacíficos; Leonardo da Vinci y
Miguel Ángel, mediterráneos e italianos, encumbraron el arte del Renacimiento.
II.- Raza al pi na (cene vol a) .- La raza al pi na ocupa l a m ayor part e de C ent roeuropa,
desde el cent ro de F ranci a hast a B ohem i a, Hungrí a y el sur de l as isl as bri t áni cas,
pasando por el nort e de It al i a, S ui za, Aust ri a y Al em ani a m eri di onal . Su est at ura es
m edi a baj a (1,63-1,64 m ) y el cuerpo present a una form a m aci za, con el t ronco
al argado y l as ext rem i dades cort as. La cabeza es braqui céf al a, con cara ancha y l os
póm ul os a veces sal i ent es en ci ert as com uni dades que perm anecen aun ai sl adas
(pobl adores de Al pes o bi gudenses de B ret aña). La nari z es pequeña y rel at i vam ent e