Informe Pandemia 241121.pdf

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nivel de oxígeno en sangre, según una investigación realizada por 53 cirujanos
que se publicó en una revista médica como un Informe preliminar sobre la
desoxigenación inducida por mascarilla quirúrgica durante una cirugía mayor. Los
hallazgos sugieren que el uso de mascarillas quirúrgicas durante más de
una hora al día puede reducir el oxígeno arterial lo suficiente como para
"inducir efectos fisiológicamente perjudiciales".
De hecho, dos casos registrados de privación de oxígeno en la sangre tuvieron
consecuencias trágicas. Dos niños chinos murieron de un paro cardíaco repentino
mientras corrían con la mascarilla puesta durante las clases de educación física en
la escuela. ¿Cómo?
El músculo cardíaco necesita oxígeno para funcionar y sobrevivir, y cuanto más
trabaja, más oxígeno necesita. Las mascarillas estaban limitando severamente el
flujo de oxígeno, bloqueando la entrada de aire y disminuyendo el oxígeno
arterial.
Una crónica pequeña hipoxemia o hipercapnia como resultado del uso de la
mascarilla, pueden causar una exacerbación de condiciones cardiopulmonares,
metabólicas, vasculares y neurológicas; en adición a ellas, respirar a través de los
residuos bacterianos y gérmenes de ambas capas de la mascarilla, puede causar
otros problemas de salud. Estos componentes tóxicos son continuamente
reinhalados, causándonos autocontaminación. Además aumenta la temperatura y
la humedad entre la cara y la mascarilla, lo cual a su vez, favorece el
desprendimiento de sustancias tóxicas del material de la mascarilla. Una revisión
de la bibliografía, nos muestra que el aerosol de las mascarillas, contiene una
contaminación de entre 13 y 202 549 virus diferentes. Respirar aire
contaminado con altas concentraciones de partículas bacterianas tóxicas
y con bajos niveles de oxígeno y altos de dióxido de carbono, desafían
continuamente la homeostasis del cuerpo, provocando toxicidad e
inmunosupresión.
Mientras respiramos, podemos inhalar esos agentes patógenos con facilidad a
través del tracto respiratorio, puesto que igualmente la molécula de oxígeno es
unas decenas de veces mayor que cualquier agente vírico. No existe además
evidencia científica de que el virus pueda transmitirse en el aire suspendido en
gotículas o aerosoles y pueda ser transportado así con capacidad de infección, ni
tampoco a través de superficies (reconocido por el propio Ministerio de Sanidad
(pag 8 y por la OMS). Finalmente, debería tenerse en cuenta que más del 50% de
las infecciones víricas ocurren a través de la mucosa del ojo, por lo que en buena
lógica deberíamos cubrir también nuestras retinas oculares.
Analizando todo lo expuesto anteriormente y considerando la alta y
variada incidencia del uso permanente y habitual de las mascarillas en
los procesos fisiológicos del organismo; parece razonable dudar de la
justificación que la vigente normativa sanitaria establece para justificar
su uso, basada únicamente en supuestos datos epidemiológicos que sólo
existen en los medios “informativos”. Frente a tal evidencia, los múltiples
efectos negativos sobre la fisiología del organismo, que serán
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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