Informe Pandemia 241121.pdf


Vista previa del archivo PDF informe-pandemia-241121.pdf


Página 1...61 62 636465625

Vista previa de texto


No pueden realizarse pruebas específicas para un virus sin conocer los
componentes del virus que está tratando de detectar. Y los componentes
no se pueden conocer sin haber aislado y purificado previamente ese
virus. Llevamos tiempo acumulando evidencia de que nadie ha aislado el SARSCoV-2 y, lo que es más importante, que nunca se podrá aislar. En este informe se
muestran los resultados de una investigación particular realizada a partir de los
datos publicados sobre el presunto SARS-CoV-2 y sobre los protocolos avalados
por la OMS para el uso de RT-PCR así como los datos correspondientes al resto de
los “coronavirus humanos”. Y las conclusiones son tremendamente serias.
Se analizaron los coronavirus humanos 229E (que se dice que se aisló en 1965),
OC43 (en 1967), SARS-CoV (en 2003), NL63 (en 2004), HKU1 (en 2005) y
MERS-CoV (en 2012), descubrieron que las supuestas secuencias de SARSCoV-2 se encuentran tanto en humanos como en bacterias. Esto significa
que todos los diversos modelos in silico de SARS-CoV-2 contienen
secuencias genéticas humanas existentes, por lo que no es de extrañar
que las personas den positivo.
La evidencia que demuestra que el “virus” se construye en una base de datos
informática de un banco de genes digital proviene de Frances Leader, quien
cuestionó a la MHRA (Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos
Sanitarios) del Reino Unido si se utilizó un virus real aislado para fabricar la
“vacuna” Covid. Leader descubrió que los protocolos de la OMS que utilizó
Pfizer para producir el ARNm no parecen identificar ninguna secuencia de
nucleótidos que sea exclusiva del virus SARS-CoV-2. La científica preguntó
si el “virus” era en realidad una secuencia genómica generada por computadora
y, finalmente, la MHRA confirmó que no tenían una muestra real:
“La plantilla de ADN no proviene directamente de un virus aislado de una
persona infectada”.

Asintomáticos
El discurso oficial se basa en la figura del asintomático (persona portadora de la
enfermedad pero que no presenta síntomas), término que quizá, confunden con
el de supercontagiodores. Ambos tienen el virus, pero en diferente cantidad,
obviamente el de menor cantidad, no desarrollará síntomas y por tanto, o no
contagia o lo hará muy poco. Dichos asintomáticos son los principales
responsables de la transmisión del virus según esa versión, curiosamente, se ha
demostrado que esa afirmación, también es incorrecta, unos dicen que no
contagian (58) (59) (60); y otros, que la posibilidad existe, pero que siempre lo
hacen en menor proporción que los sintomáticos (en algunos casos la diferencia
de esa proporción es muy grande) (61), lo cual ha sido reconocido por el propio
Fauci: siempre son las personas sintomáticas las que conducen una epidemia. La
información revisada indica que se han descrito casos de transmisión
asintomática del SARS-CoV-2 aunque los datos disponibles muestran que la
capacidad de estos individuos para transmitir la infección es siempre menor que
la de los sintomáticos y presintomáticos (62); se dispone de escasos datos
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved

Página 43