Informe Pandemia 241121.pdf

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el 1 de febrero y el 30 de junio. El equipo de investigadores dirigido por el
eminente virólogo, Dr. Charles Chiu, encontró que quienes nunca
desarrollan síntomas durante una infección “avanzada” son portadores
de niveles muy bajos del virus, y por tanto no serían propagadores de
este. En la misma línea van otros estudios que muestran que la tasa de
transmisión de personas asintomáticas es 20 veces menor que la de los
pacientes sintomáticos (que son examinados y aislados de todos modos,
independientemente de su estado de vacunación), por lo que la probabilidad
de que una persona sana asintomática que no sabe que porta el virus
infecte a otra persona, es significativamente menor que el 1%.
Hay algo, quizá lo más importante, que no debemos de olvidar. Toda esta
discusión sobre la figura del asintomático, también se basa en un test PCR, que
en este caso, ha dado positivo, pero la persona en cuestión, no muestra
síntomas. Como ha quedado sobradamente demostrado en el apartado anterior,
ese método de diagnóstico, no es válido, por tanto, los resultados de los
diferentes estudios que utilizan esos test, también son científicamente no válidos.
Para poder asegurar que los asintomáticos existen realmente, primero
habría que demostrar la existencia del virus y luego, disponer de otros
métodos de diagnóstico, ya que los métodos actuales como el PCR (97%
de error), presentan muy poca especificidad y fiabilidad. Por tanto, a día
de hoy, creer en la figura del asintomático, también es un acto de fe.
Por otro lado, la OMS ha reconocido que el virus no se ha encontrado en
muestras de aire (67). Como sabemos, es aceptado que el receptor que utiliza
el virus para interactuar con la célula es el ACE2 y como demuestro más
adelante, dichos receptores, no se expresan en los pulmones. También sabemos,
que el virus no puede ser cultivado en células del alvéolo pulmonar (A549) (68).
En el pulmón sólo es posible cultivarlo en células de cáncer metastásico,
y las células metastásicas no son específicas de pulmón. De igual forma,
sabemos que la trasmisión por vía aérea (gotas y aerosoles) no está
probada científicamente, lo cual sólo puede hacerse mediante cultivo
y secuenciación de la muestra objeto del estudio, como reconocía el
propio Ministerio de Sanidad español en la página 8 de la actualización de
12 de noviembre de 2020 de un documento de información científicotécnica acerca de Covid-19 (69). Otro detalle importante, es que la neumonía
característica de la Covid-19 es bilateral, simétrica e intersticial, lo que
prueba que la patogenia se produce a través de la sangre, ya que en el
intersticio pulmonar se encuentran los capilares sanguíneos. Analizando lo
dicho y aceptando que la Covid-19 está producida por el SARS-CoV-2 y que
el receptor celular de dicho coronavirus, es el ACE2; y sabiendo que este
virus no puede ser cultivado en células pulmonares naturales y que el
receptor ACE2 no se encuentra en tejido pulmonar, tenemos que concluir
necesariamente que la Covid-19 no se trasmite por vía aérea (70) y
que
las
mascarillas son
inútiles
para
frenar la trasmisión.
Incluso a nivel casero, la transmisión del virus por cualquier vía, es muy escasa
(71), además se ha comprobado que la transmisión en superficies cuenta con
muy baja probabilidad de suceder (72).
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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