Informe Pandemia 241121.pdf


Vista previa del archivo PDF informe-pandemia-241121.pdf


Página 1...38 39 404142625

Vista previa de texto


Sobre un soporte se fijan anticuerpos específicos que reaccionarán contra
alguna proteína del virus. Se suele emplear la proteína de la superficie de la
envoltura (la proteína S), que se proyecta hacia el exterior. Si en la
muestra hay partículas virales, quedarán fijadas al anticuerpo. Es como si el
virus o sus proteínas hubieran sido capturados por el anticuerpo.
A continuación, se añade un segundo anticuerpo contra el virus de manera
que se forme un emparedado o sándwich: anticuerpo-virus-anticuerpo. Este
segundo anticuerpo estará marcado o señalado de alguna manera para
poner de manifiesto la reacción. Si la reacción es positiva, demuestra que
había proteínas del virus. Es decir, que la persona está infectada.
No requiere reactivos caros, ni máquinas, ni personal técnico cualificado.
Son mucho más baratos que la PCR. Suelen estar manufacturados como un
test de embarazo: se toma una muestra de la nariz con un bastoncillo o de
la saliva, se añaden unas gotas de un reactivo que extrae los antígenos del
virus, se coloca en el dispositivo y se esperan menos de 30 minutos a que
aparezcan las bandas reactivas correspondientes.
Al tener una sensibilidad menor que la PCR, los test de antígenos son
positivos a concentraciones más altas del virus y eso puede tener su
ventaja. Aunque no sabemos qué carga viral implica que una persona sea o
no infecciosa, podemos asumir que cuanto mayor sea la carga viral, mayor
probabilidad hay de que uno sea contagioso.
El estado de la infección se debe siempre correlacionar con el
historial
clínico
y
con
otra
información
diagnóstica.
La
interpretación de un test siempre hay que hacerla dentro de un
contexto clínico.
Otro tema a tener en cuenta, es que existen varias empresas que
comercializan test de antígenos. Aunque el fundamento sea similar, los
resultados no tienen por qué ser iguales. Los test pueden variar en el tipo
de anticuerpos que empleen, la proteína del virus que detectan o el modo
de revelar la reacción. La sensibilidad y especificidad pueden ser diferentes
entre ellos y deberían antes evaluarse. Recordemos el fiasco de los famosos
test rápidos chinos.
3) Test basados en la saliva. Se espera que lleguen pronto los test PCR o
antígenos basados no en exudados nasofaríngeos sino en saliva, con lo que
la toma de muestras será mucho más sencilla.
Como mencioné antes, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y
Microbiología Clínica (Seimc) ha emitido un documento de posicionamiento sobre
los test rápidos (80) (81) (82), vamos a verlo más detalladamente:
Una de las principales conclusiones respecto a los test de antígenos, es que
tendrían una sensibilidad inferior al 30 por ciento. Otro dato relativo a estos
test, es que presentan una especifidad del 100% en poblaciones que acuden a las
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved

Página 20