Informe Pandemia 241121.pdf

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personas no “vacunadas” deben esperar ser reinfectadas con Covid-19 cada 16 a
17 meses en promedio.
¿Proporciona la “vacuna” Covid-19 una mayor inmunidad que la infección
previa? Mientras los expertos debatían, la Red de Acción para el Consentimiento
Informado (ICAN) llegó al fondo de esta cuestión. Se ha comprometido a
mantener un intercambio formal con los CDC sobre esta cuestión concreta. La
respuesta no es sorprendente: ¡la inmunidad natural gana!
Los CDC no logran refutar la ciencia clara, consistente e irrefutable que
demuestra la superioridad de la inmunidad natural en comparación con la
inmunidad de la “vacuna”.
¿Quién tiene más probabilidades de contraer Covid-19 (la enfermedad
sintomática)? La respuesta es clara. La inmunidad natural proporciona una
protección superior al 99% contra el Covid-19, mientras que la supuesta
inmunidad de la “vacuna” está muy por debajo de este nivel de
protección, incluso directamente después de la “vacunación”, y a partir
de ahí disminuye rápidamente.
¿Quién tiene más probabilidades de infectarse y transmitir el virus (con o sin
síntomas)? La respuesta es de nuevo muy clara. La inmunidad de la
“vacuna” no evita la infección y la transmisión, mientras que la
inmunidad natural sí lo hace. Como explicó el director de los CDC, los
“vacunados” deben llevar mascarillas porque “lo que ya no pueden hacer [las
‘vacunas’ contra la Covid-19] es prevenir la transmisión”.
Peor aún, según los datos oficiales del gobierno del Reino Unido e Israel, los
efectos adversos conocidos de la “vacuna” Covid-19 superan los beneficios
conocidos de la “vacunación” de los inmunes por naturaleza.
Como ha quedado sobradamente demostrado, la inmunidad natural es
superior a la inmunidad inducida por la “vacunación” porque incluye las
defensas inmunitarias innatas, así como la inmunidad específica que se
dirige a múltiples partes del virus y no solo a la proteína de pico dirigida
por la “inmunidad” inducida por la vacuna (107). Por tanto, el dogma del
discurso oficial que dice que las “vacunas" “inmunizan" y que dicha
“inmunización” es la única duradera, es también completamente erróneo
(más adelante, demostraré que dichas “vacunas” no son efectivas y, por
tanto, no “inmunizan”). La existencia de tratamientos que han mostrado
una efectividad muy superior a la de los sueros experimentales y la baja
tasa de mortalidad de la enfermedad, convierten además, a esos sueros,
en innecesarios. Desde muchos medios de “comunicación” se ha contado que
estamos en una pandemia de no “vacunados” ya que los “vacunados”,
supuestamente, están “inmunizados"; el Dr. Byram Bridle deja muy claro en Fox
tv que es una falacia.
En reconocimiento de esta circunstancia, la Universidad George Mason (GMU, por
la sigla en inglés), Virginia, fue obligada a conceder la exención médica de la
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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