Informe Pandemia 241121.pdf

Vista previa de texto
numerosas funciones. Una de ellas es la regulación de la presión arterial y, por
tanto, del flujo sanguíneo a numerosos tejidos y órganos. También es receptor
de diversas proteínas codicadas por retrovirus endógenos como las sincitinas y las
sinapsinas, con funciones específicas como la formación de la placenta, la unión
óvulo-espermatozoide en la fecundación, la maduración testicular y la transmisión
del impulso nervioso en las sinapsis neuronales”.
También se expresan en los testículos, para ser más exactos, en las células
productoras de testosterona, llamadas células de Leydig. Si por casualidad, como
consecuencia de la proteína trasgénica vacunal o de la formación de un depósito
de complejos antígeno-anticuerpo en el testículo o del ARN vacunal
(silenciamiento génico); tuviera lugar algún tipo de interferencia con el receptor
ACE2, podría dar lugar a infertilidad, la probabilidad de sufrir impotencia
aumenta casi 100 veces después de la “vacuna” Covid en comparación con otras
vacunas. Es importante recordar que el ACE2, es un elemento constitutivo del
testículo, es decir, no es dependiente de las hormonas y eso llevaría a que no se
produjera la maduración en el testículo. Es imprescindible para que se produzca
testosterona en el testículo y obviamente, para la maduración de las células de
Leydig. El receptor ACE2, también se expresa en las células de Sartoli, con lo
cual, también podría existir interferencia con la formación de espermatozoides (9)
(10) (11) (12).
El receptor ACE2, además de en ovarios y testículos, lo podemos encontrar en:
neumocitos tipo ii, corazón, riñón, endotelio vascular en general, plaquetas (lo
cual, producirá una activación plaquetaria con la inoculación y, esto a su vez,
puede producir procesos trombóticos, como ya hemos comprobado).
La infección se basa en la unión de la proteína S (glucoproteína de pico) a la ACE
(enzima convertidora de angiotensina) 2 en las células huésped. El endotelio
vascular puede ser infectado por el SARS-CoV-2 que desencadena la producción
de especies de oxígeno reactivo mitocondrial, así como, el cambio glucolítico.
Paradójicamente, la ACE2 es protectora en el sistema cardiovascular y la proteína
S promueve la lesión pulmonar al disminuir el nivel de ACE2 en los pulmones
infectados. Ha quedado demostrado, que la proteína Spike, por sí sola puede
dañar las células endoteliales vasculares por regulación a la baja de los ACE2, y
consecuentemente inhibiendo la función mitocondrial. Se ha comprobado, por
tanto, que la proteína S, tiene un efecto directo sobre el endotelio vascular, que
es la pared de células que recubre por dentro los vasos sanguíneos. El endotelio
está relacionado con la vasodilatación y con la formación de trombos, al
estar alterada la pared del endotelio, se pone en marcha una serie de
mecanismos que son trombogénicos. Atendiendo a todo lo expresado
anteriormente, se podría decir que la enfermedad es vascular y no
respiratoria, lo cual, explica la formación de coágulos (también los formados
tras la inoculación de ciertas “vacunas"), los derrames cerebrales, los daños
arteriales en otras partes del cuerpo y otros síntomas como los “pies Covid";
todos con un común trasfondo vascular (13).
Evidentemente, con todo esto, ha quedado demostrado científicamente, que
la proteína S no se debería usar de ninguna forma, por ser patógena; si se
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
Página 96
