Informe Pandemia 241121.pdf

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retrovirales humanas (1), llamadas sincitinas, que presentan homologías muy
importantes con la proteína espiga del SARS-CoV-2. Para ser más exactos, dicha
homología, se da con: la sincitina 1 (Syn1) (codificada por los HERV-W que se
encuentran en el cromosoma 7 humano) y con la sincitina 2 (Syn2) (que se
encuentra en el cromosoma 6); también con los retrovirus de tipo “K" (HERK). Es
lógico pensar que se van a producir interferencias, dada la similitud de la proteína
del virus y las nuestras. Los retrovirus endógenos de tipo K (HERV-K) se han
relacionado con enfermedad de las motoneuronas (las parálisis), que se pueden
producir por reacción cruzada o por aumento de expresión, en un número
importante de vacunados. Las sincitinas de tipo 1, al producir la fusión de la
trofoblasto en sincitiotrofoblasto, son imprescindibles para una adecuada
formación de la placenta. Si por casualidad dicha fusión no tuviera lugar
adecuadamente por alguna reacción cruzada con las sincitinas 1, puede darse la
placentogénesis normal pudiendo producir una preeeclampsia y el grave
síndrome de HELLP (que tiene bastantes síntomas similares con los de la Covid19 grave) y también, puede facilitar el ABORTO. Además de lo dicho
anteriormente, es importante recordar que la sincitina 1, es imprescindible para la
fecundación en sí misma, ya que es de vital importancia para que tenga lugar la
fusión entre el óvulo y el espermatozoide; de igual forma, sabemos que la
sobreexpresión de la sincitina 1, está relacionada con enfermedades
autoinmunes como la esclerosis múltiple, la diabetes tipo 1 y la
esquizofrenia (2) (3) (4) (5) (6) (7).
Hace unos 8 meses, los doctores Michael Yeadon y Wolfgang Wodarg,
enviaron una petición a la EMA, advirtiendo de los peligros de las
“vacunas” para las embarazada (8). Ambos médicos exigieron que se
suspendieran todos los estudios de la “vacuna” contra el SARS CoV-2, en
particular el estudio de BioNtech/Pfizer sobre su “vacuna” BNT162b.
Sus preocupaciones se dividieron en los siguientes puntos:
1) La formación de los llamados “anticuerpos no neutralizantes” que
pueden conducir a una reacción inmune agresiva y exagerada,
especialmente cuando el individuo “vacunado” entra en contacto
con el virus real (“salvaje”) después de la inyección. Esta
"amplificación dependiente de anticuerpos" (ADE) se ha conocido a
partir de experimentos con vacunas de coronavirus en gatos, que
inicialmente toleraron la vacunación pero murieron después de contraer el
virus "salvaje".
2) Se espera que las vacunas produzcan anticuerpos contra las proteínas de
pico del SARS-CoV-2. Sin embargo, como dije antes, las proteínas de
pico presentan homologías con la sincitinas, que son esenciales
para la formación de la placenta en mamíferos como los
humanos. Debe descartarse que una “vacuna” Covid-19 podría
desencadenar una reacción inmune contra la sinctina-1, ya que de
lo contrario la infertilidad de duración indefinida podría resultar en
mujeres “vacunadas”.
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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