Esto no es un lápiz de labios.pdf

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Tanta seda entre los dedos
El embrujo de la tarde comienza a mover su melena.
No hay nada tan esencial y tan breve
-tanta seda entre los dedoscomo la madeja de un cabello
embriagado por la brisa del otoño.
Gris y nubes son escudo de las luces,
son muralla, son barrera que contiene
el pleno pulmón del aire,
por no morir en éxtasis de respiros.
El latido de sus ojos, seguramente contamina de oro
el camino que siguen las brumas.
Seguramente alimenta la experiencia con sonidos nuevos,
seguramente. Y puede que hasta resuelva
el misterio del sudor de las pestañas,
que amanece costra de sales, si no duerme en ángulo la pupila.
Cualquier cosa se aclara
bajo su mirada de luna creciente, seguramente...
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