LEGOS Primer Volumen(1).pdf

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debe administrar anualmente.
¿A qué se debe este fenómeno?
en pocos meses.
miento exponencial.
El material genético al interior del De esta manera, se desencadena
coronavirus es RNA, material geuna carrera armamentista interminable entre el sistema inmune
nético evolutivamente arcaico, y
humano, que también tiene una
que; al ser leído por la maquinacapacidad de respuesta ante las
ria metabólica del huésped y ser
mutaciones del virus; y el corotranscrita en las órdenes de fabricación de nuevos virus; comete
navirus, que muta permanentemente debido a su singular
cientos de errores involuntarios,
introduciendo mutaciones que son metabolismo de hurto y a su RNA
anticuado y su incapacidad de
capaces de generar proteínas viracorregir errores de transcripción.
les más agresivas, más virulentas
o con mayor posibilidad de superDe allí, entonces, que la producción de una vacuna contra
vivencia ante las defensas, o ser
el coronavirus es un desafío tan
sencillamente indetectables por el
grande. Todos —o casi todos—,
sistema inmune humano. También
hemos sido vacunados contra la
puede dar origen a partículas vi«peste cristal», y llama la atenrales inviables, no infectantes, abeción, o debiera hacerlo, que esta
rrantes —o “buenas personas”—.
vacuna es de un sólo pulso, en
Pero este fenómeno es ya cuestión
tanto que la vacuna contra la
de serendipia pura, o deriva géinfluenza —virus emparentado
nica. Estas mutaciones, entonces,
de cerca con el coronavirus— se
se multiplican por billones, en un
lapso muy corto, haciendo que este
proceso evolutivo se haga visible
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REVISTA LEGOS · NOVIEMBRE 2020
Precisamente a esta carrera armamentista de mutación y respuesta inmune humoral: El virus que
provoca la varicela —o peste cristal—, es el virus Varicela Zoster,
virus con un material genético más
evolucionado, o DNA, que prácticamente no comete errores ni introduce mutaciones, por lo que su
tasa de cambio es casi inexistente
y las armas que ha desarrollado el
sistema inmune, permanecen siendo útiles a lo largo del tiempo.
Valerse de las herramientas que
estas dos magníficas investigadoras desarrollaron, para otorgar
una vacuna de un único pulso,
que utilice la edición genética
molecular del coronavirus, despojándolo de sus armas virales
mutantes, y convirtiéndolo; a
voluntad, en «buena persona».
La vacuna contra el coronavirus debiera, entonces, otorgar inmunidad
primaria —inducir al propio organismo a fabricar sus armas y vencer en esta carrera armamentista—,
y no inmunidad secundaria, es decir, entregar los anticuerpos contra
el virus que, por definición, tienen
fecha de caducidad en el cuerpo
humano.
La vacuna contra el coronavirus
podría ser; sin temor a equivocarse,
el hallazgo del siglo, y ocuparía un
sitial de honor —o premio Nobel—,
junto a las «tijeras moleculares» de
E. Charpentier y J. Doudna.
¿Por qué no?
CIENCIA
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