ROBO DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE ARGOMEDO.pdf


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Para eso lo posibilita y contribuye la misma estructura de la vía estrecha. Velocidad limitada.
Lo que permite contemplar lugares tan hermosos como sugerentes, tan variados y bellos por sus
acentuados contrastes. Desde las llanuras peladas de la meseta hasta los valles más profundos
exuberantes de toda clase de vegetación. Desde los campos de trigo, de cebada y otras especies
agrícolas a los montes de robles, encina, haya, avellano, de madera extraordinaria. Cruza
arroyos, ríos, montañas, algunas con sus correspondientes y pequeños túneles. Varios kilómetros
bordeando el pantano del Ebro, contemplando sus tranquilas aguas, rotas sólo por la inmersión
de algunas aves acuáticas que en ellas van a refugiarse. Lo mismo bordeando estribaciones
montañosas. Sorprende ver cómo sus raíles tan paralelos se deslizan por sus lomos en forma
diagonal para ir venciendo suavemente las cumbres ganándolas paso a paso su altitud. Estas
trayectorias dieron lugar a algunas anécdotas curiosas relacionadas con su velocidad (serían
incontables las que se podrían escribir de este tren). A este respecto cuentan algunos testigos que
subiendo a la estación de Montesclaros, el Santuario de la Virgen, su discurrir era tan lento que
avanzaba al mismo ritmo que una persona andando normalmente. De ahí que algunos se bajaran
del tren, liaran un cigarrillo, estiraran las piernas y le acompañaran andando hasta la estación. No
debe extrañarnos pues las máquinas eran de carbón y su vapor no le permitía más presión de
velocidad. Alcanzada la cumbre se volvía a recuperar.
Y qué decir del paisaje provocado por fenómenos meteorológicos, en esta línea de contrastes.
Por ejemplo, salir de la estación de Bilbao una tarde o una mañana con un aspecto de lluvia
amenazante o incluso lloviendo y al llegar al norte de la provincia de Burgos y Palencia, esa
lluvia se ha convertido en una nieve seca y copiosa hasta el extremo de impedirle seguir
adelante. Muchos cambios pueden darse en su trayecto contribuyendo a hacerse más bello.
Si a este patrimonio natural le añadimos el otro patrimonio artístico de la Iglesias, todo el
románico de la zona norte de Burgos y Palencia por donde pasa le sumamos muchos puntos para
su valoración. Su encanto y consideración son mayores.
Muchos factores de todo tipo pueden contribuir a hacer una ruta turística. Hemos señalado
algunos, sobre todo el de los contrastes y patrimonio. Sólo basta que una mano experta los
descubra, los conjugue y los ponga al servicio del turismo para que esta ruta además de bonita
resulte gratificante.

Salto de las Pisas
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