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evidencian con toda contundencia de verdad, que todo lo que dicen de su vida y de sus
obras es cierto y que Madre Piedad en el cuerpo y en el alma, era de Dios. Es lo que se
conoce con el nombre de la positio, y por si fuera poco, interviene el fiscal, conocido
coloquialmente en el ámbito de la Iglesia, como el abogado del diablo, por su misión de
acusador. En este campo, todo rigor es poco, para que el punto y final lo ponga el Papa
con su aprobación.

FUNDACIONES EN BURGOS Y PROVINCIA
Prosigue su actividad fundadora. ¿Quién lo iba a pensar que Madre Piedad viniera por aquí?
Pues así fue. Y así fueron los planes de Dios realizados por ella. Funda en este pueblo de
Soncillo, posiblemente es una de las últimas fundaciones de su vida, según el testimonio de sus
hijas, fue una fundación predilecta. Goza de su aprecio y cuando la visita, le agrada su estancia.
Más adelante y en el transcurso de la página veremos su proceso, sus datos, matices...
Las otras tres fundaciones, dos de enseñanza y una asistencial corresponden al pueblo de
Medina de Pomar. Sor Teresa de Jesús, biógrafa de la Madre, habla de ellas y dice: “El primero
de octubre de 1.920 nos hacemos cargo de una casa colegio y en la misma hidalga ciudad el día
23 de septiembre tomamos posesión del hermoso asilo-hospital de Nuestra Señora del Rosario”
En la actualidad recoge a 49 personas y su directora es Madre Carmela Marcos.
La tercera de las fundaciones es el colegio de San Apolinar. Es un barrio humilde y en su gran
mayoría, trabajadores de la RENFE. Hoy las Hermanas continúan esta misión enseñando a sus
alumnos a ser personas y vivir como personas cristianas.
Atienden el servicio y la enfermería de los Seminarios Mayor y Menor desde 1.924 hasta
1.972. Quien escribe cuando tenía 14 años fue testigo de este servicio al sufrir la enfermedad del
sarampión, de aquella Religiosa bajita, menudita, pero grande en su alma, que atendía la
enfermería. Si vive, que me perdone porque no recuerdo su nombre. A lo mejor ya no está
escuchando quejidos sino alegrías.
La congregación continúa su carisma
Como se puede apreciar por las fechas, estas tres últimas fundaciones son obra de sus Hijas, las
Hermanas Salesianas. Es como si Madre Piedad siguiera fundando, ya que su congregación
encarna su persona, su espíritu y su carisma. Es ella misma la que se ha perpetuado en el tiempo.
A todas las une en la raíz de su fundadora el vínculo transformante del amor. Moralmente son
una, de ahí que su congregación sea su presencia viviente. El Papa así lo reconocía en la homilía
de su beatificación. Éstas eran sus palabras: “Madre Piedad reunió a diversas jóvenes deseosas
de mostrar a los humildes y a los pobres el amor del Padre providente, manifestado en el
Corazón de Jesús, dando así vida a una familia religiosa”.
No necesita demasiada explicación. Unas imágenes del Evangelio lo ilustran. La del grano de
trigo que produce el ciento por uno (Mt 13, 1-9) y la de la semilla de mostaza (Mt 13, 31-32).
¡Vaya cómo estas imágenes reflejan y cumplen la obra de la Madre! Sólo han transcurrido unos
pocos años desde la primera fundación hasta su muerte y las comunidades salesianas atienden a
más de 1.000 niñas, pobres, desamparados o huérfanas. A 500 párvulos, a 200 ancianos y a 1.700
enfermos. Además se da trabajo y hogar a más de 100 jóvenes empleados en sus casas. No podía
ser menos, porque su fundadora en su nuevo estado de vida, es como el trigo bueno que
multiplica la cosecha. Es la Congregación de sus Hijas a las que acompaña y camina con ellas, a
la vez que sigue al frente del timón de su barquilla.
Es justo reseñar que en esta tarea de la máxima responsabilidad en la Congregación, la de
continuar haciendo posible el servicio de la mesa de la enseñanza y de la de los necesitados,
encontramos a 5 religiosas de estas tierras hidalgas, de la provincia de Burgos, como así le
gustaba llamarlas a Madre Teresa de Jesús Arribas, dirigiendo la Congregación. La primera, la
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