la parroquia de soncillo.pdf

Vista previa de texto
su llegada todos los habitantes del pueblo salieron a darles la bienvenida.
Era un día para la satisfacción y la alegría. El pueblo había recibido la
bendición de Dios... Y el día de la despedida de al revés. No menos grande
era el sentimiento de dolor que el pueblo sentía por su perdida. Lágrimas en
sus ojos por la ausencia de esta compañía tan gratificante. Si bien es cierto
paliada porque el vacío de la enseñanza quedaba suplido con el centro
escolar, con capacidad suficiente para el pueblo y el valle. Hoy extensivo a
toda la comarca. Su aprecio fue palpable y lo demostraron constantemente
en todo el tiempo que duró. Es más, transcurridos estos años su juicio
valorativo es altamente positivo. Se siguen acordando del colegio y de las
religiosas. Hasta el día de hoy, en conversaciones relacionadas con el
colegio, está en boca de las personas mayores para afirmar: “el tanto y
mucho bien del que participaron.”
Enseguida se le buscó nuevas ocupaciones.
Intento de un museo religioso
Unos años más tarde fue residencia de dos sacerdotes. Finalmente se
quedó el sacerdote jubilado, D. Gregorio que fue párroco de Cubillos con
su sobrina Cristina. Era mucho espacio para dos personas y se pensó en la
posibilidad de reconvertirlo en un museo religioso donde se pudieran
concentrar objetos sagrados o imágenes de algunas iglesias. Y se llevó a
efecto. Ya entonces los pueblos apuntaban su quiebra. El descenso de sus
habitantes era constante e iba en aumento. Los amigos de lo ajeno tenían
expedito su camino. Para más datos, por aquellas fechas, hubo bastantes
robos sacrílegos. El más señalado: el robo de la imagen de la Virgen de
Argomedo. De un valor extraordinario, de estilo románico y tres imágenes
de los apóstoles. Quedó la que contemplas en la fotografía. Hoy sigue
desaparecida. Lo creímos como una verdadera necesidad.
87
