la parroquia de soncillo.pdf

Vista previa de texto
LA IGLESIA NUEVA COMPORTA MÁS EXIGENCIAS
La condesa de súperusadas
Alguien pudiera pensar que con su inauguración terminó todo. Era
comprensible, pues la obra estaba hecha. Pero no, tenía solamente una parte
de verdad. Y es que la Iglesia se constituye por el edificio y por todo
cuanto en el interior se necesita. Además un templo nuevo exige una
mínima sintonía con su contenido. Debe ser bello por dentro y por fuera.
Había que mejorar los retablos, las imágenes, objetos sagrados para el
culto. Una de las mejoras apremiantes era la sustitución del altar mayor por
uno mejor. Lo va a intentar el sacerdote y, por ello que no quede. Se pone
en contacto con una casa de Madrid, conocida como la condesa de
"súperusadas" solicitando un retablo. Se dirige mediante otras dos cartas a
las parroquias de Cuellar y de Aguilar de Campoo. En el archivo no queda
constancia de la contestación a estas cartas. Pensamos que fuese negativa:
bien porque no existía lo que él quería y pedía, o bien, porque no estuviese
al alcance de sus posibilidades económicas.
Por tanto debieron arreglarse y colocaron los mismos retablos de la
Iglesia desaparecida. Mientras llegan otras ocasiones, para intentarlo,
deciden restaurar los que tienen. Por lo menos que luzcan, en espera de
oportunidades mejores. Es comprensible que presenten este aspecto ya que
en el transcurso del tiempo, con el humo de las velas y el polvo de barrer se
habían oscurecido.
Relación de estas mejoras y algunos objetos sagrados
Para realizar estas mejoras es imprescindible la compra de materiales
adecuados y de alguna persona que conozca bien el oficio, un restaurador.
Estos son los conceptos más importantes:
1. Por tres litros de oro, uno de plata, otro rojo-rosa, cien gramos de
escarchado brillante y cien gramos de mordiente y dos pinceles
de ardilla. Todo para decorado de la Iglesia. Se trae de Madrid.
Este concepto es unos de los muchos que hay de materiales.
2. Y de mano de obra di al mismo D. Pedro Sáiz 880 reales por
liquidación de toda cuenta por pintar y dorar el retablo mayor.
3. Por jornales para colocar los yugos de los esquilones 13 reales.
4. Por dos cuadros uno de San Juan para el baptisterio y otro del
plano de la Iglesia, 44 reales, (solo se conserva una página).
5. Otra factura del altar mayor, a José Gómez entregué por resto de
lo trabajado y madera del retablo mayor, cinco litros de oro,
679 reales.
78
