la parroquia de soncillo.pdf

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ebanista, bien acreditado. Previamente lo había demostrado. Había hecho el
de su pueblo y el de Montejo de Bricia.
Por muy raro que parezca no queda constancia en el libro de cuentas de
la parroquia, ni del año, ni de otros detalles que pudieran interesar. Tal vez
exista alguna ficha suelta a la que no he tenido la suerte de acertar. Dada la
proximidad lo he podido suplir con la memoria de algunos feligreses. De
una persona que entonces fue monaguillo. Su testimonio le cifra en el año
1962.
Fue una donación de las feligresas de la parroquia, Doña Florinda
Varona y Doña Jesusa Peña. Tuve la gran suerte de conocerlas. Fue muy
grande su fe que, además sabían celebrarla, vivirla en las cosas ordinarias y
manifestarla en su vida cuando fuera necesario.
Con todas las limitaciones que pudiera tener, superaba al anterior en
todos los sentidos. De no ser así hubiera permanecido el mismo. Es un
retablo muy digno. Recrea de una manera sencilla el estilo neoclásico.
Es de madera de roble y sus dimensiones son muy aceptables Se presenta
con la predela y un solo cuerpo. Las cuatro columnas que constituyen los
arcos de medio punto acogen las imágenes de S. Isidro labrador. De la
Virgen del Rosario. Este arco más amplio, esbelto, situado en el centro y a
su derecha la imagen de S. Antonio. El fuste de las columnas es liso y su
capitel a modo de cestito, rodeado de grandes hojas de acanto. Pudiera ser
de estilo corintio.
En la parte superior e inferior de los arcos laterales se puede apreciar en
relieve el ángel, un toro, el león y un águila. Son los símbolos de cada
evangelista.
Sobre las columnas está colocado un sencillo entablamento. En su centro
y en relieve tiene una paloma, figura del Espíritu Santo en posición
descendente hacia la imagen de la Virgen. Le adorna un friso ajedrezado
que le da el aspecto clásico. Le remata una cruz griega. En el centro soporta
un rosetón ciego, circular con los emblemas de un corazón ardiente y el
áncora de la esperanza. Adornando sus lados, dos candilejas en relieve.
Y en la base del lateral izquierdo el anagrama de un pez en forma de
bandeja con los panes eucarísticos. En recuerdo de aquel milagro de la
multiplicación de los panes y de los peces para dar de comer a aquella
multitud que le sigue. Incluso adelantándose en la lógica de la fe que de
igual manera que podía multiplicar estos panes y peces con el milagro de su
poder podía convertir un poquito de pan y un poquito de vino en su cuerpo
y en su sangre. Si pudo hacer lo primero, en la misma línea se encontraba
esta otra realización.
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