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CAPÍTULO I – INTRODUCCIÓN GENERAL

INTRODUCCIÓN
La salinidad como factor abiótico limitante para la productividad
vegetal.
Salinidad de los suelos
Los suelos afectados por sales constituyen un problema ambiental de amplia
distribución a nivel mundial, que limita severamente la producción agrícola (Tester &
Davenport, 2003). Dichos suelos pueden clasificarse en dos grupos principales, con
diferentes propiedades físico-químicas y consecuencias para el desarrollo de las
plantas: los suelos salinos, que representan alrededor del 23% de la superficie de
tierra cultivada en todo el mundo (0,34 × 109 ha) y los suelos sódicos abarcan
alrededor del 37% de la misma (0,56 × 109 ha) (Tanji, 1990).
La mayor parte de las sales que afectan los suelos son de origen natural, resultantes
de la erosión de la roca madre. Dicho proceso libera cloruros de sodio, calcio y
magnesio, y en menor grado carbonatos y sulfatos. Dentro de las sales liberadas, el
NaCl es la más soluble y abundante. Los vientos oceánicos y las lluvias también
contribuyen a la salinización de los suelos (Munns & Tester, 2008).
Otra fuente de salinización de los suelos es la originada a partir de la actividad
humana, la cual es denominada genéricamente como salinización secundaria. En este
caso, la salinización se origina principalmente por actividades de sobrepastoreo,
deforestación y métodos inadecuados de riego, entre otras causas.
El tipo de salinidad de un suelo depende de las características de las sales que lo
afectan, y de las propiedades fisicoquímicas de sus componentes particulados.
Generalmente, las partículas coloidales del suelo son portadoras de cargas negativas,
atrayendo de esta manera cationes tales como Ca2+, Mg2+, Na+ y K+ u óxidos de
aluminio cargados positivamente. De esta manera, en la proximidad inmediata de la
superficie cargada negativamente, hay una alta concentración de cationes (región ésta
denominada doble capa difusa, DCD), mientras que la concentración aniónica es
aproximadamente cero (Figura 1.1.). El equilibrio entre los iones de la DCD y la
solución libre es dinámico. De esta manera, los iones de la solución libre están en un
rápido equilibrio de intercambio con los iones de la doble capa. Cuando la

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