REVISTA NUMERO 14 CANDÃS EN LA MEMORIA NOVIEMBRE 2019.pdf

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LA DANZA
PRIMA
. De estos bélicos desenlaces no se despoja la
danza cuando los hijos del país (poco reacios
para abandonar Ia tierra nativa en busca de
ocupaciones honradas y lucrativas, aunque sin
perder sus hábitos y menos la esperanza del
retorno), la bailan en país extraño; y clara prueba
de ello la encontramos en una ley de la Novísima
Recopilación consagrada singularmente á los
asturianos que en días festivos acudían al prado
del Corregidor, junto á la Fuente de la Teja, á
organizar su baile lavorito, promoviendo con
frecuencia formidables palizas La perspectiva de
los presidios de Africa es lo que el legislador creyó
oportuno presentarles para atajar esos crónicos
desmanes.
Por esta desvaída descripción cabe juzgar de lo
que ahora diremos, empezando por lijarnos en el
corro que forman los danzantes y que viene á ser
representación animada del circulo consagrado de
los celtas; cuando Ia danza se organiza en doble
circulo ó cuando, como alguna vez lo hemos visto,
rodea la foguera que arde en el centro, sugiere
desde luego con mayor intensidad el recuerdo
de aquellos menhires llamados cromlech*, cuyos
recintos solían ser á Ia vez templos y lugares de
reunión, y circuían también en ocasiones túmulos
ó cerros funerarios.
le acompañan, etc., parécenos muy verosímil Ia
presunción de los que dan á Ia danza un origen
religioso. Sin embargo, no puede desconocerse
que el hecho persistente de llevar los hombres
apercibidos sus garrotes, reemplazando sin duda
á las lanzas de otros tiempos; el rudo, alarmante
y desaforado grito del i-ji-jú, y aún Ia circunstancia, muy repetida, de dar Ia danza propicia
ocasión á revueltas y contiendas, hacen atendible la otra presunción á favor del carácter guerrero de Ia danza- prima. Pero, después de todo,
no se trata de cosas incompatibles: los intereses
y pasiones que empujan á los hombres á cruentas luchas, agitan con acrecidas proporciones
á los dioses de las antiguas edades; de guerras
religiosas está poblada Ia historia; y tratándose
de razas como las que vinieron á este suelo,
siempre dispuestas al combate, siempre resueltas
á defender su independencia indomable, no es
mucho que aquella nota belicosa se acentúe en
todas las manifestaciones de su vida.
BAILE EN EL PATIO DE LAS ESCUELAS ANICETO
SELA EN MIERES 1930-FOTO FLORENTINO
año 1910
La danza- prima viene a resultar un cromlech
viviente. Tanto por esto como por los sitios y
ocasiones en que se promueven las danzas, por
lo grave y lento de su marcha, por la índole del
canto y su distribución, por las invocaciones que
A guisa de complemento de estos apuntes sobre
la danza-prima, no huelga decir que Ia letra del
canto con que se acompaña suele estar constituida, a partir del estribillo en que se invoca
al Señor San Pedro, Ia Virgenen soberana o la
Bendita Magdalena, por interesantes romances
de índole religiosa, histórica ó novelesca que responden á su denominación asi por lo que a la 13
