REVISTA NUMERO 14 CANDÃS EN LA MEMORIA NOVIEMBRE 2019.pdf

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LA DANZA
PRIMA
¿Debe referirse la danza-prima á la circular que
Homero describe? ¿Es semejante a lu chorea
á que se refiere San Isidoro? ¿Es trasunto de la
pirrica de los ¿griegos? ¿Es una parodia del ceremonial empleado para el acto del juramento de
los monarcas godos? ¿Tiene carácter religioso?
¿Lo tiene marcadamente guerrero? Todo esto se
ha afirmado por unos y por otros, acaso quedándose muy cerca ó lomando por diferente lo que
es equiparable; y á pocas palabras reduciremos
nosotros las noticias que estimamos pertinentes.
Por de pronto, la palabra danza parece provenir
de la voz celta danez, que significa movimiento
acompasado del cuerpo, y hasta hay quien
atribuye igual procedencia al calificativo
de prima en el que entra Ia raíz pra herir,
matar, siquiera Ia opinión común su limite á
darle oriundez latina, posterior relacionada
simplemente con Ia antigüedad de esta especie
de baile, que revela abolengo más largo que los
demás bailes en uso.
Es éste monótono y de cadencia melancólica, y
adquiere una especie de forma dialogada, toda
vez que al terminar de cantar uno de los dos
bandos en que se dividen los cantantes, contesta
el otro, ligándose las dicciones por una nota
prolongada ó calderón, y entremezclándose
al canto los gritos representados gráficamente
por el i-ju-jú. A veces el circulo de la danza es
doble, el interior de mujeres; los bandos tienen
su respectivo guia, que inicia las palabras del
canto, y los hombres, ya unidos á las mujeres, ya
formando el circulo más amplio, no abandonan
los palos ó bastones gruesos y nudosos que
usan de ordinario (mas abultados por Ia parte
inferior y adornados con frecuencia de clavos
de bronce que al danzar llevan erguidos en la
dirección del cuerpo, sobresaliendo del hombro.
Este pormenor de los palos no es ocioso, pues
no es raro que la solemnidad apacible del baile
termine con escenas en que aquéllos encuentran
cumplido empleo.
La danza-prima, como es sabido, adopta la
figura circular, colocándose convenientemente
las personas trabadas por el dedo meñique,
girando con lentitud, con pasos de avance y
retroceso y movimiento de brazos que siguen y
acentúan el compás del canto.
Los i-ju-jús suelen ir acompañados de vivas
á esta ó la otra localidad—Viva Piloña! Viva
Siero! —; y como puede esto envolver una
provocación ó alarde de valentía que denote
y resalte las rivalidades y celos tan frecuentes
entre habitantes de concejos ó términos
contiguos, Ia fiesta acaba en batalla más ó
menos transitoria y cruenta.
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