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LOS POEMAS DEL POLVO
(Primeros textos 1982-1987)

QUETZALCÓATL VALLEJO

LOS POEMAS DEL POLVO
(Primeros textos 1982-1987)

“EL POETA CON FRIO”
Tinta china sobre cartulina

MONOLOGO PARA TI

Me pueblo de ti
escurriendo antes
emanado de mis días
de mi tiovivo solar,
del sol
de mi soledad.
Me arrullo contigo
penetro en tus ojos
muerdo tus párpados
besando tus sueños
que son mis sueños
que sueño.
Me juego por ti.
Me desdoblo
me conecto
me conozco
y te divierto.
Explota tu nombre
en la lejanía
cuando abro el hocico
que tenía.
Cuando froto mis manos
en tu piso.
Cuando conozco el polvo,
ese mismo polvo de amor
que el universo usó
cuando me hizo.

DESCALZO

De alguna manera
estoy completo
hablando del juego
y la textura de tu risa
y el silencio de tu cielo.
Tu cielo…
Estoy perdido
robando aromas
y empequeñeciendo
el ritmo marcado.
Robo pero recupero.
En fin…
Que la caja redonda
se hace más fina
y el error más circular
y la mente más tonta
mendigando
cigarrillos
con sabor a menta.
Y creo que el resorte vital
se dobló por alguna razón
y participó
en la burla nuestra
de cada día.
II.
Si un día fuera una semilla
que germinara
¿qué habría ahí?
Sólo arroces danzando
con el trigo maduro.
O duraznos madurando,
naciendo con el tiempo.

QUIZÁ

Quizá sea mañana
cuando la leve luz
se apague.
Quizá sea mañana
cuando las flores
cortadas y secas
rueden por la ciudad
en busca de sus asesinos.
Quizá sea mañana
cuando se estrenen
nuevos gritos de moda y hambre.
Ahora sólo pienso
en un desquiciado presente.
Ahora quizá
la muerte me está señalando
con su mirada inerte.
O tal vez,
apunte en su reloj de arena
la fecha de sucumbir
de un ser demente.
Quizá,
todo esto sea
sólo lo mismo de siempre.
Quizá las ventanas
se abran
dejando entrar a estrellas
que iluminen el techo de mi cuarto.

PLANTA

De verde en verde hay un soplo de vida.
En tallo y forma una fiesta marchita.
En su lanceolada pulcritud,
se arrulla en la plenitud,
la planta.

SOBREVIVIENTE

El sol ha devorado
a las estrellas todas.
Pero la luna
muestra aún
ganas de vivir.
Me alimento
como si fuera necesario
y lo hago un placer.
Monto mis cabellos
y domino mis necesidades
y las maldades
las hago un pretexto
para hacer el bien.
No quiero ni puedo
esperar mi muerte
aunque la sensación
de morir es nada.
Y me creo sobreviviente
al fuego,
al sismo
y al invierno.
Dejo al arte
en su lugar de honor
para ponerme la careta
de hombre trabajador
y enfrentarme a la vida
a lo duro,
su trabajo.
Regreso saboreando
la sensación vaga y urgente
de soñar.

( 14 Nov. 1985, a escasos dos meses del gran terremoto en la ciudad de México)

DESILUCIÓN

Medio pueblo en cementerio
y los que andan,
no caminan…

REALIDAD:
Hubo una luz en mi mente,
callada…
en espera.
La tomé en mis manos,
la convertí en candela.

FANTASÍA:
Mi vela era una risa inspiradora,
se adentró en mi mente
y huyó al infinito…

¿DE DÓNDE VENDRÁS?

Mi puerta me contaba
como habías cruzado
su silueta.
Y toda la casa en sí,
mostraba
intenciones de mártir.
Semioscura mi vida.
Semioscuro el café.
Semioscura y nublada
la fe.
¿De dónde vendrás?
¿De la calle transparente?
¿De dónde vendrás?
de la luz
De la nada.
De la risa y del vino.
De mi guitarra triste
que al fin a callado
aunque mi memoria
continúa persiguiendo aquellos pasos.
El árbol
que nos brindaba su silencio
se ha secado.
¿De dónde vendrás?
De la guerra
el amor
el destino.
¿De dónde vendrás?

Tal vez de donde nace el frío.
¿De dónde vendrás?
Encontrarás a tu pueblo,
tal vez
hecho añicos.
¿De dónde vendrás?
digo…
¿por qué caminos?

OTRA VEZ EL VIEJO DA DE COMER A LAS PALOMAS

Fue en aquel parque
en donde descansaba
la tarde que pasó.
Cuando en ese piso rojo
descubrí la realidad.
La felicidad oculta
entre migas de pan.
Como palabras blancas
se esparcían por el aire juguetón.
Y me cubrió de repente
una nube de palomas.
Un gran tumulto
blanco y negro libre.
Me cubrían cientos
de avecillas hambrientas
solidarias,
compañeras.
Ensueño de aquel viejo
solitario y triste.
Alegremente humano.
Que escondía en su bolsillo
la llave secreta de la felicidad.
Escondida entre sus manos
como pequeñas migas de pan.

ELLA BUSCO EN LA MAÑANA

Ella buscó en la mañana
su tiempo nocturno
y salió a buscarme.
Sólo dejó esta carta dolorosa
sobre la cama.
“ Te quiero
pero por quererte
me estoy perdiendo
y esta noche
perdí tu rastro.
Te busqué
como lobo
como llanto de mundo
como aves sangrantes
como el sol al día,
como risa…”
Ella buscó en la mañana
la luna en el sol
y salió a buscarla
y contesté su carta…
“Te quiero,
sabes que te quiero
y sabes también
que te busco
en cada rostro
de niño perdido
en cada prenda negra
de anciana muerta
en cada poro
de tierra fresca…”
Esta noche te encontré
dolida
por la luna anterior
que hacía el amor al sol.

No lo supiste
por que me escondí
dentro de tu mente
en cuclillas
como un feto.
Después salí
viejo y riendo
pueblo y vino
flor y aliento.
Niño.
Ella buscó en la mañana
su tiempo de noche
y salió a buscarme.
Pero aún no sabe
que la carta que dejó en la cama
yo mismo la escribí
para encontrarla a ella.
Al fin.


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