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Pertenencia o asociación a sistemas de atención de la salud
La adhesión o asociación obligatoria o voluntaria a algún sistema de atención de la
salud no indica “per sé” cobertura real; sin embargo, establece mecanismos de
accesibilidad a los servicios de salud.
Desde esta perspectiva, estar o no asociado a algún sistema de atención de la salud
permite un corte dicotómico de la población afiliada y no afiliada en cuanto a cobertura
y utilización de servicios de salud. Es también un indicador indirecto o “proxi” de
condición socio-económica de la población y, por lo tanto, de caracterización de la
misma según niveles de riesgo.

Si se utiliza esta variable asociada al peso al nacer, sirve para diagnosticar el estado
de nutrición fetal.
El niño de pretérmino es aquél que nace antes de las 37 semanas completas
(cualquiera sea su peso) y es un gran problema sanitario que repercute en la sociedad.
El nacido de término es el que nace entre la 37 y menos de las 42 semanas completas
de gestación y sucede en la mayoría de los casos. El neonato de post-término nace en
la 42 o más semanas completas. La información de la edad gestacional es menos
confiable que el peso al nacer y se publica en los anuarios de la Dirección de
Estadísticas e Información de Salud desde 1991.
Deben tomarse con precaución los datos sobre edad gestacional por dos razones: el
nivel de confiabilidad del dato, ya mencionado, y las dificultades en cuanto a lo que
puede brindar la atención médica para su modificación.

Peso al nacer
La alta frecuencia de neonatos de bajo peso al nacer (< 2500 g), se observa en
países o regiones en vías de desarrollo y su alta incidencia se acompaña
frecuentemente con otros indicadores de riesgo elevado como todos los considerados
anteriormente. Esta definición engloba al desnutrido fetal y al neonato de pretérmino,
por lo que muchas veces las estrategias a seguir son en función de la distribución
porcentual de cada uno de estos dos grupos.
La mejoría en la atención de la salud puede disminuir la morbimortalidad y las
secuelas de este grupo de alto riesgo, pero no su incidencia, ya que ésta es producto
del efecto de múltiples variables que dependen del desarrollo social y cuya erradicación
necesita medidas estructurales, capaces de producir impacto pero a largo plazo.

Número de orden de nacimiento
El primer hijo tiene mayor riesgo que el segundo y el tercero. A partir de éste, el
riesgo aumenta en forma muy importante, al punto que la gran multípara es
considerada una madre de alto riesgo. Estas son más frecuentes en países o regiones
con déficits socioeconómicos culturales, en los cuales no existen programas de control
de la natalidad.
Esta gran multiparidad se ve en muchas regiones, aún en madres jóvenes, por lo que
muchas veces no está asociada con la edad de la madre como podría esperarse. La
importancia de este factor en el área materno-infantil, justifica su análisis a nivel del
país y de las diferentes jurisdicciones.

Edad gestacional
La edad gestacional es un parámetro de fundamental importancia al nacer, ya que a
partir del mismo se toman innumerables medidas de atención y/o prevención del
neonato. Está relacionada directamente con el grado de adaptación del niño a la vida
extrauterina. A menor edad gestacional más difícil es adaptarse al medio ambiente:
problemas de regulación térmica, de alimentación, mayor susceptibilidad a las
infecciones,
disturbios
metabólicos,
insuficiencias
respiratorias,
trastornos
cardiocirculatorios que producen asfixias de diferente grado y otras complicaciones
debidas exclusivamente al escaso tiempo de gestación.
Esta situación condiciona y hace que muchos de estos niños requieran terapia
intensiva para tratar de atenuar los efectos de la prematurez, evitar secuelas y
disminuir la mortalidad que está en razón inversa al tiempo de gestación.

Desde los trabajos de Ruth Puffer y Carlos Serrano, publicados a principios de la
década del 70 (7), se observó que el orden de nacimiento podría considerarse como un
factor de riesgo que se asociaba con determinado daño en el hijo.

Situación conyugal de la madre
Los nacidos vivos se presentan también teniendo en cuenta la situación conyugal de
la madre, referida a si convive en pareja (ya sea casada o en unión de hecho) o no
convive en pareja..
Una información que señale la situación conyugal de la madre, categorizándola como
con pareja estable o sin pareja estable, contribuye a definir el riesgo de una población
materno infantil con mayor precisión que la filiación, entendida como matrimonial o
extramatrimonial.
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