principiosMetafisicosKant.pdf


Vista previa del archivo PDF principiosmetafisicoskant.pdf


Página 1...11 12 131415275

Vista previa de texto


INTRODUCCION.

43

al deseo á aversion, y no debe siempre considerársele como causa de estos, porque tambien puede
ser su efecto.
Pero se llama sentimiento la capacidad de experimentar placer á disgusto con la idea de una
cosa, en razon á que estos dos estados no contienen más que lo subjetivo puro en su relacion con
nuestra representacion, y de ningun modo una relacion á un objeto que se trate de conocer; (1) ni
auné una relacion al conocimiento de nuestro estado: porque una sensacion, una simple sensacion,
además de que contiene la cualidad que le es inherente por la naturaleza del sujeto, por ejemplo, la
cualidad de lo rojo, de lo dulce, etc., es además
traida como elemento de conocimiento á un obje-to, mientras que el placer á el disgusto, con ocasion de lo rojo á de lo dulce, no expresa absolutamente nada de objetivo, sino simplemente una relacion al sujeto. El placer y la pena no pueden ex(1) Se puede en general definir la sensibilidad: lo subjetivo de
nuestras representaciones, porque el entendimiento refiere primitivamente las representaciones .á un objeto, es decir que no piensa
una cosa sino por su medio. Ahora lo subjetivo de nuestras representaciones puede ser de tal clase que pueda tam bien referirse á un
objeto para conocerle (en cuanto á la forma ó en cuanto á la materia; en el primer caso se le llama intuicion pura, en el segundo sensacion!; y entonces la sensibilidad, como capacidad de tener representaciones pensadas, es el sentido. O bien lo subjetivo de las representaciones no puede constituir ningnn elemento del conocimiento, porque no contiene más que la simple relacion al sujeto, sin nada
que pueda servir para el conocimiento del objeto; y en este caso la
capacidad representativa se llama sentimiento. El sentimiento comprende el efecto de la representacion (sensible ó intelectual) sobre
el sujeto, y pertenece á la sensibilidad, aunque la represen tacion
misma no puede pertenecer mas que al entendimiento ó á la razon.