Palacio de los Condes de Montalbán Guía histórica 21 06 18.pdf


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El máximo esplendor de este linaje tuvo lugar en el siglo XVIII. María Josefa Pimentel
y Téllez-Girón (1750-1834), la condesa-duquesa de Benavente retratada por Goya,
anexiona a su casa, y a través de su matrimonio con su primo Pedro de Alcántara TéllezGirón y Pacheco, el ducado de Osuna y todo su patrimonio.
Es entonces cuando la familia reúne el mayor número de títulos y propiedades en una
única persona en toda la historia.
Los jóvenes duques vivían con todo lujo, aunque semejante ritmo les hacía estar
permanentemente endeudados. Tenían más de un centenar de personas a su servicio,
entre administradores, mayordomos, ayos, lacayos, cocineros, jardineros… Además
estaban quienes se ocupaban de las casas del campo. Contaban con un peluquero francés
que acompañaba a la duquesa en todos sus desplazamientos y otro para el duque, que
también peinaba a los pajes de librea.
La duquesa fue el artífice del parque de El Capricho, en Madrid, y en sus salones se
reunía lo más brillante de la sociedad europea: literatos como Moratín o Iriarte, músicos
como Haydn o Bocherini, o pintores como Francisco de Goya.
Uno de sus nietos fue quien hizo jirones de los Girón.
Mariano Téllez-Girón (1814–1882), el duodécimo duque, se pulió él solito tanto su
patrimonio como el de su esposa, la princesa María Leonor de Salm-Salm.
Embajador en Rusia ante los zares, eran famosas las fiestas que daba en San Petersburgo,
para las que compraba de su propio bolsillo vajillas de oro, que los invitados, borrachos,
solían acabar tirando al río Nevá. O las fiestas en Madrid, donde el matrimonio contaba
con cinco casas abiertas, aunque vivían en la de las Vistillas.
En todas ellas se servía la mesa a diario, por si aparecía el duque a cenar con amigos.
Ese tren de vida pasó factura: la familia se arruinó y tuvieron que vender muchas
propiedades.
Del patrimonio actual, tanto la recientemente fallecida duquesa, Ángela María TéllezGirón, como su primer marido, Pedro de Solís Beaumont, dejaron trabajo, dinero e
ilusiones para recuperar casas y fincas, arreglarlas, restaurarlas y mantenerlas en
condiciones.