El Cid Campeador Simplemente Rodrigo 5C.pdf

Vista previa de texto
viaje y también se nota que se echarán de menos. Urraca se despide con la
mano y Elvira besa y abraza a su hermano.
—Rodrigo —se acerca a mí el rey Fernando—, cuida bien de mi hijo. Es
fuerte y valeroso, pero también muy cabezota y temerario. Sé que puedo
contar con tu lealtad. Gracias por todo, Rodrigo. Espero que nos volvamos
a ver pronto.
—Majestad, ya sabéis que Sancho no sólo es mi príncipe, también es mi
mejor amigo. Contará siempre con mi lealtad. Mi fidelidad a la corona, a mi
rey y todo lo que ello conlleva no tiene ninguna duda para mí. No os
preocupéis, siempre que me necesite estaré a su lado.
En la primera jornada, llegamos hasta Sahagún, donde nos alojamos.
Somos bien recibidos en su monasterio dedicado a los santos Facundo y
Primitivo, hombres de tradición muy santoral, ya que fueron hijos de San
Marcelo y Santa Nonia que tuvieron hasta diez o doce hijos y todos ellos
son santos mártires. Los santos Facundo y Primitivo fueron unos
legionarios romanos que se convirtieron al cristianismo. Debido a ello,
fueron perseguidos siendo finalmente capturados. Tras la captura, tuvieron
que sufrir crueles torturas, siendo arrojados sus cuerpos al río Cea, que pasa
por la localidad. Los cuerpos sin vida fueron rescatados por los cristianos
de la zona y levantaron el primitivo santuario que fue consagrado a ambos
mártires. Fue destruido, en varias ocasiones, por los musulmanes, pero
reconstruido otras tantas. En la restauración ordenada por el rey Alfonso III,
allá por el año 872, se donó a los monjes que llegaron de Córdoba, siendo
un tal Alonso su abad, y se revitalizó su actividad.
En el monasterio, se ha montado cierto revuelo, ya que no es habitual
29
