PLAN DE CONTINGENCIA.pdf

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Dijo. —Podríamos intentar entrar en contacto con los equipos terrestres en los
mundos del Borde Exterior, sería arriesgado, pero es un comienzo.
Porque eso es lo que era, comenzar de nuevo.
El cansancio consumía a Mon como una marea creciente. Empezó a pensar en el
malentín entre sus pies, los veinte años de trabajo guardados dentro de un
paquete. Recordó sus primeras reuniones con Bail y los demás, cuando era
prácticamente una niña, segura de su experiencia y aptitudes. Se había imaginado
acabando con el Emperador en cuestión de meses, no décadas.
—Nada del Borde Exterior. —Dijo Mon. Su voz estaba comandando, lo
suficientemente alto para que el piloto la oyera, su voz le transmitía inspiración,
aunque Cianne no sintiera lo mismo. —Vamos a Coruscant. —El corazón del
Imperio, el corazón de la galaxia.
El piloto maldijo en voz alta. Cianne dudaba, en su cabeza se hallaba
acomodando piezas y buscándoles coherencia. —El Senado. —Dijo. —Separado
o no, es una voz poderosa. Luego de lo de Alderaan, los senadores tendrán que
apoyarte.
—Quizás. —Dijo Mon, sin añadir nada más. Porque mientras que ella era buena
para mentir, nunca le desarrolló el gusto.
En otro futuro, la Rebelión viviría luego de la aniquilación de Alderaan y Yavin-4,
no solo viviría, sino que crecería, después de que las atrocidades del Imperio se
hicieran públicas, y Mon Mothma y los senadores exiliados apoyaran a la causa.
La destrucción de Base Uno sería un golpe a la estructura, mas no al espíritu de la
Alianza Rebelde.
Habría una verdadera revolución. Insurrecciones nunca antes vistas en la galaxia
estallarían en miles de mundo.
Entonces el Imperio respondería.
Cualquier mundo que desafiase al Emperador sería destruido. La estación
espacial, el asesino de planetas, sería utilizada, no como amenaza, sino como
arma de absoluto terror. El Emperador y su viejo amargado probarían ser más
crueles de lo que cualquiera hubiese imaginado.
¿Cuántos mundos morirían antes de que la sangre extinguiera el fuego de la
Rebelión? ¿Herviría el océano interminable de Mon Cala? ¿Las comunas de
espinas en Menthusa arderían? ¿Los antiguos paisajes urbanos de Denon
quedarían hechos ruinas? ¿Caerían dos, tres, una docena, cien mundos? La
