Diario personal de Skye Duncan.pdf


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Agosto de 2017
01/08/2017 - Acabo de ver que el día 11 estrenan en el cine “Annabelle: Creation". Me encantaría ir a verla,
aunque es que la muñeca esa... le preguntaré a Knox y, bueno... a ver si para entonces nos hablamos o no...
Debo decírselo. Me estoy volviendo loca, lo se... lo intuyo. Encima el aire acondicionado del laboratorio es
estropeó hace unos días y con el lío de que todo dios anda de vacaciones, aquí no viene nadie a reparar
nada... al menos me acordé de traerme un ventilador y con eso sobrevivo...
03/08/2017 - Mañana se le acaban las vacaciones a Curt, pero al venir el fin de semana, no le veré hasta el
lunes... Estoy por no ir a trabajar y meterme estos días en la cama, a ver si pasan rápido... porque
olvidarle, no lo he logrado... hacerme daño a mí misma, sí... y más del que me hubiese gustado.
06/08/2017 - No te vas a creer lo que pasó el viernes... No, no arreglaron el aire acondicionado, sino que
vino Curt y me rescató de aquel infierno... Pasamos por aquí, cogí a los peques y algo de ropa limpia y me
llevó lejos de aquí, con los Beatles sonando en la radio. Nuevamente no pasó nada, pero disfruté de su
compañía y no me comí la cabeza esta vez con chorradas. He vuelto feliz y renovada.
09/08/2017 - Antes del secuestro exprés, dejé unas anotaciones en el Diario de Investigación sobre una teoría
a seguir. Knox me animó a probarla antes de irme de vacaciones, pues él no lo hará sin mi supervisión. La
verdad es que suena a locura pero podría funcionar. Mañana sabremos el resultado, a nivel microscópico,
claro... pero de ahí a un ser vivo sería un paso fácil de dar.
12/08/2017 - Danielle, mi vida ha dado un giro inesperado desde mi última anotación en este tu diario. Ahora
mismo me encuentro junto a Knox y los peques en un ático de lujo en el barrio de Tribeca. Las extrañas
circunstancias en las cuales nos hemos visto envueltos en estos últimos días, nos han hecho terminar aquí,
ocultos del mundo.
Lo cierto es que ambos estamos disfrutando mucho una gran parte de todo esto, pero hay otra más
oscura e inquietante, la cual ambos queremos olvidar y que no procederé a relatar. Danielle, por fin Curt y
yo estamos juntos... Puedo asegurarte que no es gay y soy realmente feliz a su lado.
Todo ocurrió el día diez, ¿recuerdas mi última anotación? Pues ese fue el detonante de todo.
Mi teoría funcionó y lo logramos, Curt y yo. Sin él jamás hubiese llegado hasta ese resultado. Se entusiasmó
tanto que sacó una botella de vino francés para celebrarlo. No pude decirle que no así pues, mientras
esperábamos a que el doctor Chandler llegase, abrimos la botella.
Su brindis, su mirada clavada en mí, la magia del momento junto con mi ferviente deseo de besarle me jugó
una mala pasada y no solo me puse colorada, sino que mi tic se disparó. No quería que se enterase de lo
que sentía por él de esa manera, así que huí diciendo que se me había metido algo en el ojo, mientras
desperdiciaba aquella oportunidad. A mi regreso, aquel momento mágico se había ido, pero como dije, me
declararía antes de irme de vacaciones... Así que lo intenté repitiendo el brindis. No recuerdo las palabras
exactas, pero si lo que más o menos dije de él: “estupendo compañero, mejor científico y el hombre más
maravilloso que he conocido”. No mentí y lo sabes bien, Danielle. Titubeó unos instantes y bromeo con ello,
diciendo que “no sabía que sintiese eso por Chandler”, y el silencio se apoderó de la sala, el cual fue roto por
el pitido de una máquina al completar su trabajo.
Agarré a Curtis de la mano, no quería que se marchase a trabajar, aún no... Me sorprendió sentir como sus
dedos se entrelazaban con los míos y miré hacia nuestras manos. Cuando volví a mirar a Knox, su rostro
estaba casi pegado al mío y sus labios a escasos milímetros, dispuestos a besarme... y ocurrió Danielle. Sentí
que volaba alto y que lo único que me aferraba a la tierra esa su mano.
Su beso estaba cargado de toneladas de ternura y cariño, me besó lentamente, disfrutando de cada segundo
de nuestro primer beso. Se separó unos instantes y declaró que tenía unas enormes ganas de besarme y
así lo hizo nuevamente. Conscientes de que en cualquier momento llegaría Chandler, nos pusimos a trabajar,
deseando salir de allí para retomarlo donde lo habíamos dejado.
Chandler llegó y nos llevó a una reunión donde me tocó explicar el avance tan importante. Gracias a que
Knox cree más en mí que yo misma y a que me sostuvo todo el tiempo de la mano, salí más o menos
airosa de aquello.
La situación se complicó un poco en este punto y solo diré de todo esto que tanto el doctor Knox como yo,
acabamos aislados y encerrados en la sexta planta del edificio, haciendo cosas inimaginables para sobrevivir
a lo que habíamos presenciado.