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320 Si se niega entonces seguirán aplicándose lo escrito en los puntos 314 y 315.
Parte sexagésimo quinta. El alma.
321 No existe en el vermismo la creencia supersticiosa en el alma como
substancia inmaterial u otras.
322 El alma en el vermismo no es más que la palabra con la que llamamos
mente así como a las funciones y facultades mentales de los seres pensantes.
323 Toda función alguna vez atribuida al alma, según los supersticiosos, es
atribuida a la mente la cual a su vez está ligada al cerebro material.
324 El alma no sobrevive al cuerpo sino que se desvanece al fallecer el cerebro.
325 La demostración de un alma inmaterial (no formada por materia o energía
conocidas) debe ser demostrada por medios empíricos antes de ser aceptada
por la religión, de lo contrario solo es superstición.
Parte sexagésimo sexta. Capitalización en la palabra Dios.
326 La palabra dios o diosa donde la letra “d” es minúscula hace referencia a la
posición que ocupa una entidad con respecto a lo demás.
327 El uso de la letra “D” (mayúscula) hace referencia a Guz, el dios de la
religión vermista.
328 Debido a que el uso del mismo término hace referencia también al dios de
los paganos ignorantes judíos, cristianos y musulmanes se debe considerar el
contexto en el que se utiliza.
329 Dios con mayúscula es para el vermista el dios vivo que es Guz, con
minúscula puede hacer referencia a cualquier otro, esto incluye al dios falso de
los cultos abrahamicos y para el cual escribiremos la palabra con minúscula.
330 Si el contexto dominante es otro entonces no asumirá el vermista que la
palabra Dios con mayúscula hace referencia al verdadero Dios.
Parte sexagésimo séptima. El mensajero de Dios.
331 Al mensajero que dio la palabra de Dios por primera vez se le llamó Abate
(L.V.L.A.). Se lo considera un hombre promedio sin ninguna cualidad
excepcional excepto el haber sido el autor del libro del mensajero.
332 Las letras L.V.L.A. se agregan luego de ese título cuando y solamente se
pone por escrito haciendo referencia al mensajero.
333 El mensajero no era Dios, los vermistas no le adoran ni le rinden culto
alguno.
334 El libro que escribió se acepta como inspirado por Dios al igual que todos
los demás del Libro de Guz pero tiene una jerarquía superior por ser el que
sentó las bases del vermismo.
