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Manual
OBJETIVO
1. Garantizar que la muerte del paciente se logre en condiciones lo más cómoda y
menos agresiva posible.
2. Conseguir que el paciente en ningún momento se sienta abandonado.
3. Ofrecer apoyo emocional a la familia y al paciente.
Desde el servicio de urgencias y emergencias, a veces esto puede resultar extra
ño por el tipo de trabajo que realizamos, pero realmente es esto lo que necesitan
y sólo así, tranquilizando al paciente y la familia, evitaremos traslados innecesarios
al hospital, y conseguiremos que el paciente muera en su entorno, si este era su
deseo. Garantizando eso si las mejores condiciones de confort y de control de
síntomas.
La AGONÍA se ha definido como: “El estado que precede a la muerte, en
aquellas enfermedades en que la vida se extingue gradualmente”. Suele ser
una situación de gran impacto, ante la proximidad de la muerte.
• La situación de agonía se caracteriza por los siguientes síntomas y signos:
–– Postración en cama o capaz de incorporarse de la cama sólo con gran difi
cultad.
–– Debilidad intensa.
–– Escaso interés en la comida y la bebida.
–– Disfagia.
–– Aumento de la somnolencia.
• En los últimos días y horas de vida, es posible que estén presentes los siguien
tes signos:
–– Frialdad cutánea progresiva, desde la periferia en sentido central.
–– Piel de tacto frío y húmedo.
–– Cianosis cutánea en las extremidades y alrededor de la boca.
–– Disminución de la diuresis.
–– Disminución del nivel de consciencia.
–– Posibles “estertores” al respirar.
–– La respiración se vuelve irregular y superficial (patrón de Cheyne-Stokes).
–– Aspecto céreo de la cara.
–– Relajación de los músculos faciales, con mayor prominencia de la nariz.
• Es importante conseguir una buena comunicación con el paciente y la familia:
–– Identificar al cuidador principal: valorar la sobrecarga física o psíquica para
evitar la claudicación familiar, ya que es uno de los motivos principales de
ingresos. Debemos tener en cuenta que siempre que detectemos que existe
