DBLANCO 3 ABRIL MAYO alta.pdf

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Fue una época de constante instrucción, sazonada
Por aquella época estaba muy de moda la man-
Luego de sirenas, pavos reales y mujeres, Sao
por los consejos de respetados maestros de la cocina.
teca pastelera para hacer esculturas, y Sao asumió
creó algo novedoso y de impacto: una bailarina
Pulió su talento en disimiles escenarios habaneros, e
el reto: “La iniciativa responde a una ambición perso-
transformada en cisne. “La modelo fue una niña de
incluso representó a Cuba en cinco eventos interna-
nal, un anhelo que no me deja permanecer estático,
10 años, y cuando la terminé una señora aseguró
cionales de cocina artística.
una energía propia que me revoluciona”, recuerda.
que era de las cosas más hermosas que había visto
El paso del tiempo supuso su crecimiento profe-
Así nacieron la “Sevillana con una Paloma en la
sional y el aumento de sus aptitudes y habilidades. A
Mano”, inspirada en el proyecto de la realizadora Lis-
En Grecia conoció las técnicas del Garde Man-
la par, contribuyó al vínculo entre las artes y la coci-
sette Vila; y “Las Cuatro estaciones de Giuseppe Ar-
ger, aplicadas a la elaboración de desayunos, ensa-
na, pues muchos artistas cubanos solían confluir en
cimboldo”, recogidas en el libro Mil obras maestras
ladas, sopas y bufets, lo cual favoreció su desempe-
el Inglaterra, para trabajar o para degustar los pla-
europeas. El Dios del Vino, Bacco y el David de Miguel
ño posterior en China, país donde trabajó 5 años. En
tos de Sao. “Alicia Alonso venía a comer el cóctel
Ángel Buonarroti no escaparon tampoco de sus manos.
el Gigante Asiático ganó reconocimiento y sorpren-
de pollo, y yo siempre tenía preparada su copa y su
cuchara”, evoca.
Aquellas obras adornaban las columnas del hotel en dependencia de la época del año: primavera,
dió, en múltiples certámenes, con su tallado de frutas
y vegetales.
otoño, verano e invierno. Gracias a su recreación, el
Su secreto consiste en nunca conformarse, per-
artista obtuvo el Premio Mariposa-2003, entregado
severar, trabajar sin horario, con pasión, alma y de-
por el Ministro de Cultura, Abel Prieto.
seo. Lo inspira la familia, la naturaleza, los pequeños
De su paso por el Hotel Meliá Habana evoca la
detalles y momentos de la vida. No cree en imposi-
empatía con los clientes. “Si algo me caracteriza es
bles. A casi tres décadas de haber iniciado este fas-
la transparencia, incondicionalidad y profesionalis-
cinante viaje artístico-culinario, Sao sigue creyendo,
mo. Recuerdo la vez que tallé un rostro en el melón
y creando…
y un huésped me dijo que ni Picasso tenía una obra
tan perfecta”, relata.
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en Cuba. Sin dudas, fue un gran halago”.
