DBLANCO 3 ABRIL MAYO alta.pdf

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En nuestra edición anterior les presentamos a Eventos Sao,
D
negocio cada vez más sólido en el competitivo mundo
e corretear por la loma Rebelde, en el Ma-
Sin embargo, antes de llegar a los fogones, es-
yarí profundo, a cocinarle a figuras de talla mundial
tudió mantenimiento y reparación de automóviles.
de la organización de eventos. En este número te
como Alicia Alonso… la vida de Jorge Luis González
Casi por casualidad pasó un curso de elaboración
Sao ha sido una maravillosa sucesión de desafíos y
de alimentos, y jamás ha podido abandonar el arte
oportunidades, de aprendizaje y magisterio, que fi-
culinario.
contamos la interesante historia de Jorge Luis
González Sao, uno de los artífices de esta
nalmente devino en la realización de un viejo sueño:
tener su propio restaurante.
El emblemático Hotel Inglaterra fue su primera gran escuela: “Trabajaba casi 12 horas al día
A los 5 años llegó a La Habana, pero aún se dice
y dentro de la cocina logré aprender todas las
empresa, alguien a quien no es
“orgullosamente guajiro”. Su padre era barman del
especialidades: área fría, área caliente y dulce-
exagerado definir como...
Hotel Nacional, y muchas veces lo secundó en gran-
ría-panadería, para alcanzar la integralidad en mi
des recepciones, que le descubrieron su vocación
oficio. Buscaba los platos que despertaran en mí
por la cocina. “Me alucinaban aquellos banquetes
la sensación de imaginar, soñar, experimentar y
montados”, le confiesa a D’Blanco, echando atrás la
crear”, explica.
Un artista
máquina de la memoria.
de la cocina
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Fotos: Cortesía de entrevistado
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