Transformaciones Bruno y Louise Huber.pdf

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TRA01.Desarrollo-y-evoluci n.qxd
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circunstancias externas, el niño no recibe suficiente
amor o su voluntad se ve quebrada, se retrae en sí
mismo, se endurece y pierde la capacidad de amar.
Nuestra capacidad de contacto depende en gran medida de las experiencias de nuestros primeros años de vida.
Si en estos primeros años tuvimos vivencias negativas,
entre los 36 y los 42 años, cuando el PE se encuentra en
la casa 7, debemos enfrentarnos a problemas de pareja o
de colaboración.
No obstante, esta problemática del yo o este egocentrismo ya se activa entre los 18 y los 24 años, durante el
paso del PE por la casa 4. Nuestros comportamientos
erróneos en los contactos y en las relaciones íntimas nos
aportan experiencias dolorosas. En realidad, no nos sentimos comprendidos ni recibimos amor del tú hasta que
aprendemos a dar amor. En la casa 7 nos vemos envueltos en enfrentamientos, luchas y peleas con el tú hasta
que encontramos un equilibrio armónico entre nosotros
y nuestros semejantes. Debemos reparar los efectos
negativos que, consciente o inconscientemente, con
nuestra actuación produjimos en los demás, en el tú. En
esta fase de la vida se producen muchas separaciones
matrimoniales.
En cuanto al otro eje de cardinal (casas 4 y 10), entre los
54 y los 60 años, esto es, en la casa 10, normalmente
recogemos lo que sembramos en la casa 4 y también en
la casa 7. Si tuvimos un comportamiento correcto con
los demás y asumimos nuestras responsabilidades y nuestras obligaciones, en la casa 10 recibimos respeto y reconocimiento. En cambio, si nuestro comportamiento no
fue adecuado, por ejemplo, si no accedimos a reconciliarnos con nuestros adversarios o empleamos medios incorrectos para alcanzar una posición de prestigio, en esta
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