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Cáncer
La polaridad Cáncer-Capricornio
Eje de individualización
Como ya hemos dicho, desde el punp
to de vista esotérico, Cáncer es el
signo de la manifestación y la puerta por la que el alma pasa a la encarnación, y Capricornio (el signo
opuesto) es la puerta de la iniciación.
Cáncer, como signo de la dependencia del colectivo o
del instinto de rebaño, es el polo opuesto al estado de
conciencia individual que se alcanza en Capricornio, el
signo de la individualización. Aquí debe reconocerse la
diferencia entre la conciencia de masa y la conciencia
individual. Hoy muchas personas se encuentran a mitad
de camino entre estos dos estados de conciencia. El tema del colectivo y el individuo ocupa a muchos grandes
pensadores de nuestra época.
MC
DC
AC
r
IC
Esencialmente se trata de comprender el signo de Cáncer como una de las dos puertas de la rueda del zodíaco,
a través de la cual el alma entra en el mundo de la manifestación externa y se apropia de una forma con la que
se identifica durante muchos ciclos. Es «la puerta que
está ampliamente abierta, ancha y fácil de atravesar»,
como expresa El Antiguo Comentario.
Esta puerta está aliada a la naturaleza material y a la
madre de las formas, mientras que la otra puerta, Capricornio, está aliada al espíritu, «el Padre de todo lo que
Es». Por lo tanto, el tema que nos ocupa hace referencia
a la gran tensión entre espíritu y materia, entre padre
y madre, y entre lo colectivo y lo individual. Un camino
conduce hacia abajo, hacia las madres y hacia el origen
de la vida. El otro hacia arriba, hacia la individualidad
consciente y autónoma.
El camino hacia la fuente
Si seguimos el camino hacia dentro, encontraremos
nuestra propia fuente oculta en las profundidades de
nuestro interior. Ahí está el comienzo del desarrollo individual. En la fuente podemos descubrir las raíces de
nuestro ser. Pero para llegar a la fuente hay que nadar
a contracorriente (y eso requiere desprenderse de la dependencia del colectivo y dejar la seguridad de nuestro
nido para convertirnos en individuos independientes).
En la fuente se encuentra la causa de nuestra vida. La
causa de nuestro bienestar y también la de nuestras
preocupaciones y dificultades. Durante el mes de Cáncer podemos contactar con las raíces, con la causa o
con la fuente y podemos llevar a cabo las correcciones
necesarias para perfeccionar tanto como sea posible
nuestro carácter y nuestra forma física y psíquica. De
esta manera nos pareceremos cada vez más a la imagen interna que, como una semilla, permanece en la
raíz de nuestro ser. Deseamos descubrir ese núcleo o
germen de nuestra existencia. Así podremos ver tal como fuimos concebidos desde el principio, es decir, tal
como fuimos perfectamente diseñados en espíritu por
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