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Géminis
en la confianza y en la seguridad de que hemos hecho
todo lo que debíamos y de que hemos obtenido todo
el conocimiento posible para estar preparados para el
reconocimiento superior y para la luz interna que proviene de nuestro verdadero ser.
Si continuáramos acumulando más conocimientos ya
no podríamos valorarlos ni clasificarlos correctamente
y el mundo se convertiría para nosotros en una especie de montaña de datos (¿y en qué nos beneficiaría?).
Por eso debemos retirarnos a nuestro interior con la
confianza de que ahora debemos aprender a esperar
hasta que lo que hemos recopilado madure y produzca
su efecto. Sabemos que nuestras acciones y nuestros
esfuerzos producirán frutos de los que disfrutaremos si
esperamos en «estado de recepción».
De este modo, en lugar de orientarnos horizontalmente, lo hacemos verticalmente. Dirigimos la mirada hacia
arriba y esperamos. Todas las fuerzas que empujaban
agitadamente hacia fuera se calman. Sabemos que no
necesitamos hacer nada más porque hicimos todo lo
que había que hacer y estamos bien preparados. Sabemos que nuestros esfuerzos y acciones tendrán un efecto y nos limitamos a esperar. «Te encontraré a mitad de
camino». En realidad, el gran principio de transmisión
se pone en marcha mediante de la ley de la invocación y
la evocación: lo mismo que ocurre en la meditación. Debemos aprender a escuchar a nuestro ser interior pero
también a nuestro entorno. Debemos prestar atención
a nuestra intuición para estar alerta en el momento justo de la transmisión de energía y de la inspiración, totalmente dispuestos a recibir la bendición, el conocimiento
o el mensaje.
La actitud de estar alerta y la síntesis
Esta actitud de estar alerta y de estar totalmente presentes también debemos cultivarla en nuestra vida. El
alineamiento interno con nuestra intuición nos capacitará para estar siempre en el lugar correcto en el momento
adecuado. Ésta es precisamente una de las características de las personas con éxito en la vida. Es una cuestión
de relacionar oferta y demanda, o lo que es lo mismo,
de relacionar las oportunidades externas y las necesidades internas, que es lo que ocurre en los verdaderos
encuentros entre seres humanos.
En el signo mutable de Géminis siempre hay procesos
en marcha, siempre sucede algo y no hay nada que sea
estático ni fijo. En Géminis debe aspirarse a alcanzar
una adaptación dinámica.
El lugar del encuentro
En nuestro grupo todos sabemos que en la luna llena
de Tauro el Buda transmitió su bendición a Cristo. Ahora, en el signo de Géminis tiene lugar otra transmisión:
la iluminación, el mensaje y la bendición son traspasados a la humanidad. Este mensaje será transmitido a
la diversidad de conciencias humanas, a la masa y al
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