Los Planetas Bruno y Louise Huber.pdf

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Marte puede superarse y refinarse, experimentar a Eros. Como
sabemos, los hombres muy marcianos suelen elegir a mujeres muy
venusinas como esposas. Marte y Venus son una pareja excelentemente representada por Papagena y Papageno en La flauta mágica
de Mozart, en la manera en que estos personajes se acercan y estimulan juguetonamente entre ellos hasta unirse.
Marte, el hombre de agallas
Marte tiene algo de frescura juvenil, de despreocupado y naif.
Persigue sus metas con una gran intrepidez, nada lo detiene,
tiene sólo una cosa en la cabeza y mira exclusivamente hacia
adelante. No puede esperar, tiene prisa y quiere alcanzar la meta
lo antes posible. Cuando está en marcha, nunca mira hacia atrás.
Desconoce la consideración y la precaución. Esta falta de capacidad de mirar atrás conlleva una falta de reflexión y precaución
que puede ocasionar desgracias. En casos anormales es el loco
homicida que abate a tiros todo lo que encuentra en su camino.
Pero esto no le importa, pasa por encima de todo según el lema:
«Primero disparo y después pregunto». No conoce la delicadeza
ni la paciencia.
Abuso de la energía marciana
La fuerza puede ser peligrosa si se emplea ciega e indiferenciadamente.Todo aumento exagerado de la fuerza de empuje puede ser
destructivo y derribar fronteras naturales. Los sin ley, que luchan
sólo por su supervivencia sin atenerse a ninguna norma, son un
ejemplo de esto. Utilizan, subyugan y violan sin piedad a otras personas (sobre todo, a personas débiles). La violencia brutal que
vemos frecuentemente en la televisión es energía marciana desbordada. Deberíamos preguntarnos si en la televisión no encontramos, en realidad, una forma de compensación de la agresividad
reprimida. La pantalla permite experimentar la violencia de
manera impersonal y distanciada a muchas personas. Juzgar al culpable puede ser un gran placer. En las escenas de acción, muchas
personas experimentan sensaciones de miedo y poder sin estar
personalmente involucradas y libres de toda culpa. Ser espectador
de asesinatos y homicidios es un placer extraño que permite sentirse emocionalmente implicado sin arriesgar el físico.
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