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y tiene un buen olfato para las oportunidades. Marte reacciona
a las señales sensoriales y pone la energía necesaria a disposición
del aparato motor. Un Marte en cúspide proporciona «una
buena nariz», el sentido olfativo está muy desarrollado. Las personas con Marte en esta posición reaccionan a los olores más
sutiles. Las sustancias aromáticas pueden hacerlas pasar a la acción
y les estimulan la líbido (tanto la masculina como la femenina).
Es bien sabido que los olores excitan el instinto sexual. Se necesita un buen olfato para la búsqueda de alimento, la elección de
pareja y también para la identificación de enemigos, en el sentido: «No puedo ni olerle: ¡Precaución!».

La líbido masculina
Marte es también la líbido masculina. Este concepto que Freud
empleó para referirse a la energía sexual es lo que comúnmente
se entiende como deseo de placer. A este nivel, Marte simboliza
la energía sexual que se acerca a lo femenino para colmar su
deseo. Como energía sexual masculina se manifiesta en el impulso apasionado hacia el sexo contrario y el deseo irresistible de
poseer a la mujer. La posición de Marte en el horóscopo, teniendo en cuenta la cualidad de la cruz y el temperamento, permite
deducir su potencia. En Aries y Escorpio, sus propios signos,
Marte proporciona la energía necesaria a todos los niveles. Las
personas con un Marte dominante son activas y fuertes. En los
signos de fuego ocasiona períodos de impulso acrecentado en los
que la persona está entregada a los impulsos sexuales, el trabajo,
la actividad, el instinto de caza...

Marte y Venus
Marte es la pareja de Venus. Juntos forman una polaridad: atracción y repulsión, actividad y pasividad, tensión y relajación, conflicto y armonía... De aquí surge la tensión polar, la dualidad inherente a todas las personas independientemente de su sexo. Son dos
fuerzas que también interaccionan en el sujeto individual. Marte
produce, tanto en el hombre como en la mujer, fuertes impulsos
para obtener satisfacción. En Venus, el polo contrario, la tormenta
intensa y salvaje encuentra momentáneamente la calma. Venus
puede amansar la fiereza de Marte y aliviar su tensión. En Venus,

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