Los Planetas Bruno y Louise Huber.pdf


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1. El funcionamiento de los planetas.qxd

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herramientas que están a disposición del yo, que las emplea
como medios de expresión (pero no son el yo). Las fuerzas del
yo están contenidas en los planetas principales Sol, Luna y
Saturno. En cambio Marte, por ejemplo, sólo es la fuerza motriz
o la líbido masculina que es manejada por el yo.Y como fuerza
motriz, energía combativa, coraje y fuerza de procreación, debe
ser accionado y dirigido.Veámoslo en el ejemplo del automóvil.
El automóvil tiene un motor que es comparable a Marte. Si
ponemos el motor en marcha, éste continuará en funcionamiento hasta que se acabe la gasolina. El automóvil no se moverá, el
motor continuará en marcha, gastando gasolina y emitiendo
gases, pero no realizará ningún trabajo. Si ponemos una velocidad y lo dejamos, el automóvil se pondrá en movimiento y no
parará hasta chocar contra algo. En otras palabras: para conseguir
algo o para hacer algo con sentido con Marte, debe haber
alguien que lo dirija y lo controle. Esto es lo que hacen los planetas del yo que se encuentran en el nivel central. Esto no ocurre sólo con Marte sino también con el resto de planetas de su
grupo. Deben ser empleados y dirigidos adecuadamente. El control y la dirección sólo pueden provenir de un yo que establezca la meta y tome el mando.

Los planetas de la líbido
Venus y Marte j k
En el primer nivel, en la columna femenina encontramos a Venus
(izquierda) y en la columna masculina a Marte (derecha). Estos dos
planetas son respectivamente los prototipos de lo femenino y lo
masculino. Tienen claramente una componente sexual.
Efectivamente, puede afirmarse que Venus es la líbido femenina y
que Marte es la líbido masculina, pero no sólo eso.Todas las personas, sean hombres o mujeres, tienen a Venus y Marte en el horóscopo, lo que significa que todos tenemos una parte masculina y
otra femenina. La ciencia ha demostrado que el cuerpo humano no
sólo produce las hormonas específicas del género al que pertenece
sino también las del sexo contrario, esto es, estrógeno en el hombre y testosterona en la mujer (aunque la cantidad de la hormona
específica producida es mayor que la de la no específica).
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