La AstrologÃa y los Siete Rayos Bruno y Louise Huber.pdf

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su famoso póster. Einstein trabajaba en la Oficina de
Patentes de Berna donde se encargaba de controlar que
todo estuviera correcto en las peticiones de patentes, un
trabajo que le resultaba aburrido. En esa época desarrolló
la teoría de la relatividad, que lo cambiaría todo. Había
trabajado durante años en esta teoría sin que nadie lo
supiera. Insistió hasta que lo consiguió. Cuando se publicó, el mundo académico dijo: «¡Ajá!». Nada más. Después,
durante veinticinco años, se dedicó a explicar su descubrimiento a los demás ofreciendo conferencias por todo
el mundo con su entusiasta y apasionada forma de proceder, hasta que consiguió el reconocimiento general. Una
devoción incansable que no abandona: eso es el Sexto
Rayo. Hoy todo el mundo dice maravillas de Einstein.
Ésta es la función del Sexto Rayo, tener una idea, perseguirla con pleno convencimiento, con toda la fuerza de la
psique e insistir hasta conseguirla. Y después empujar y
empujar hasta que sea aceptada. Esto requiere mucho
compromiso y también un cierto grado de obsesión.
Preguntas
Público: ¿No se debería esto a Urano en el primer cuadrante?
Bruno: Urano es la herramienta especial. Como vemos, es
además el dominador de tensiones del horóscopo. Pero la
cualidad de insistir hasta llegar a la solución proviene del
Sexto Rayo. El proceso completo, desde la visión original
hasta la aceptación pública, duró entre treinta y cuarenta
años. Pero él insistió. Einstein hizo algo uraniano, que tal
vez cabría esperar más de un Quinto Rayo o un Séptimo
Rayo. Pero lo hizo al modo del Sexto Rayo.
Probablemente la parte uraniana hubiera abandonado
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