La AstrologÃa y los Siete Rayos Bruno y Louise Huber.pdf

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capacidades en el sentido de cantidades medibles de
energía. Un signo interceptado indica un problema con
la energía pero eso es una cosa distinta, otro nivel.
Público: ¿Tiene sentido contrastar los rayos en una pareja
o en un equipo de trabajo?
Bruno: Por supuesto. No para ver el grado de simpatía o
armonía entre los integrantes de la pareja o el grupo o
cosas así, sino para ver, desde un punto de vista neutral,
cómo encajan. Por ejemplo, dos rayos pares lo tienen más
fácil que un rayo par y otro impar. En éste último caso
debe realizarse un cierto trabajo de traducción o explicación y, en determinadas situaciones, esto lo hace un
poco más difícil. Los rayos no nos dicen si algo es bueno
o malo sino cómo es, sin juicios de valor. Los rayos nos
indican cualidades, no cantidades. Impregnan todo lo
existente y cualquier acción o función que podamos
imaginar, por eso los juicios de valor están fuera de lugar.
Cuando vemos dos lunas del mismo signo solemos decir:
«¡Estupendo!» pero en muchos casos no lo es. Depende
de la situación, de la voluntad de ambas personas de
emplear este vínculo y de lo que hagan con él. Así pues,
no deben realizarse juicios de valor con los rayos.
Público: ¿Hay alguna relación entre el rayo de la personalidad y lo que hemos venido a aprender a este mundo?
En el caso del Segundo Rayo, por ejemplo, ¿debemos
aprender algo sobre el amor?
Bruno: Siempre hay un aprendizaje pero éste no es el verdadero propósito. El objetivo del rayo de la personalidad
es que la persona disponga de un mecanismo que entre
en funcionamiento de manera automática y le permita
reaccionar correctamente en situaciones abrumadoras o
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