El Reloj de la Vida Bruno y Louise Huber.pdf

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debe aprender a superar el miedo y a mantenerse abierta
al tú de todo corazón. Pero esto sólo puede conseguirlo
desde el centro, donde está completamente protegida por
el amor y donde, poco a poco, se vuelve invulnerable. En
este caso, el individuo debe cultivar la fortaleza interna y
el sentido de independencia (Capricornio/Sagitario), así
como la “inofensividad del alma” (centro).
En el cambio de signo se produce el paso de un signo
mutable de fuego (Sagitario) a un signo cardinal de tierra (Capricornio). Ambos son signos de individualidad
que requieren la maduración de la personalidad: una
maduración que, en este caso, debe producirse fundamentalmente a través de la relación con el tú, es decir,
con la pareja. Sagitario se encuentra en el espacio inconsciente, por eso la aspiración a una autonomía mental
consciente todavía está algo confusa y mezclada con
valores emocionales y normas de pensamiento del colectivo (Sol conjunción Saturno en el IC).
En Sagitario se trata de desarrollar un pensamiento propio independiente, de tener una opinión propia y de
superar la dependencia del colectivo y de la opinión de
los demás. En Capricornio, esta persona puede aprender
a poner a prueba la validez de la autonomía conseguida
asumiendo la responsabilidad de su pensamiento y de sus
acciones, y dejando de apoyarse en la pareja y en la
colectividad.
El paso del PE por el espacio vacío y, sobre todo, el
período de punto de cambio señala una fase de aprendizaje muy intenso y una rápida toma de conciencia de
los errores cometidos hasta el momento en las relaciones con el tú. En este período el centro de la persona,
es decir, lo real y lo verdadero, quiere manifestarse.
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