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es tolerada sino que es oprimida; cuando el ambiente es
opresor de la libertad y actuá como arma contra los que
piensan distinto entonces la prudencia es invaluable y el
secretismo importante. Si admitir ser de otra corriente de
pensamiento puede llevar a la agresión, violación de
derechos, tortura y muerte entonces lo prudente es
ocultar las ideas y cambiar la sociedad de a poco pero
también de forma constante.
El vigésimo andar o el andar del ladrón.
1. Estando viajando hacia Tuonela ya con Saray, un
hombre desnudo corrió hacía ellos perseguido por una
multitud.
2. El hombre tropezó, la multitud lo alcanzó y con garrotes
que llevaban a matarle se disponían cuando Adriano gritó:
“¡Alto ahí!”.
3. La multitud vieron a Adriano y preguntaron: “¿Sabes tu
que ha hecho este hombre?”. Adriano les respondió: “No
sé lo que ha hecho y por eso intervengo, una multitud
violenta veo y sin saber la razón del lado de este hombre
debo ponerme hasta saber más”.
4. Un voz de entre la multitud dijo: “Este hombre ha
robado del mercado de nuestro pueblo dos panes y los ha
devorado, así que lo hemos perseguido y lo mataremos”.
