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13. Siguió: “Grandes recursos se han gastado, ¿Y que se ha
logrado sino es el fracaso? El alcohol y el cáñamo deben
permitirse pero no es para todos y no todo el tiempo”.
14. Esas cosas tradujo el interprete y el Payan hablo en
lengua nativa y el hombre que mediaba le preguntó:
“¿Con que experiencia habla y que sugiere usted? Si
sabiduría tiene dígala”.
15. Adriano le pidió traducir: “Si usted controla el cáñamo
y el alcohol podrá decidir quienes pueden usarlos y
cuando; ninguna tierra donde haya ido prosperó por
prohibir las substancias como estas”.
16. Continuó: “No la tendrán los más jóvenes y no se
usara cuando las responsabilidades estén primero, se
usara poco para no caer en la necesidad y se podrá dar
como parte de pago y venderse; aquellos que substancias
muy dañinas fabrican se verán caer pues si el alcohol es el
rey de las substancias el cáñamo es su reina”.
17. Termino diciendo: “Por las próximas dos lunas me
quedare aquí y lo ayudare, si no ha prosperado su isla yo
mismo recorreré cada rincón y cada hoja y flor de cáñamo
arrancare y cada gota de alcohol arrojare a los mares”.
18. El Payan aceptó el trato, Adriano se quedaría dos
lunas y Saray fue enviada a continuar el andar hasta
Tuonela. Adriano pediría al interprete que sea su
ayudante y entregando sus valores a su amiga y alumna se
quedo en la isla mientras ella se alejaba en el barco.
