El tomate mecánico..pdf


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Era la primera vez en su existencia que tomate 0065 sentía cansancio y ganas de
dormir, era un síntoma inequívoco que estaba llegando a la vejez. Al ver una
fábrica de almohadas decidió entrar y recostarse un poco.
-Hola, ¡bienvenido amigo!, hola, hola, hola, hola, hola amigo, amigo hola,
¡bienvenido! Dijeron cerca de treinta señoras almohadas que estaban en el
estante.
-Nos encantan que nos visiten y mucho más en una noche fría como esta, ¿desea
tomar un té? Dijo la Señora almohada 5.
-Le agradecería mucho y le pido permiso poder recostarme esta noche en su
regazo. Dijo tomate 0065 como si hablara con su madre -buscando un calor
familiar-.
-¡Claro que sí! ¿Qué tipo de cojín tan raro eres? ¿Para silla? ¿Para suelo?
¿Relleno? Preguntó asombrada la Señora almohada 9 mientras movía sus gafas
tratando de enfocarlo y lo miraba de arriba abajo.
-No soy un cojín, soy una fruta. Dijo tomate 0065 mientras sacaba pecho y
mostraba gran orgullo de su naturaleza.
-Y él es Moho del Cometa Halley que me acompaña en mi viaje. Tomate 0065
señaló su trasero y Moho del Cometa Halley alzo sus cejas en señal de saludo.
-¡Qué maravilla! Dos invitados, hoy les haremos un tentempié especial y
contaremos historias para que tengan unos dulces sueños. Y la Señora almohada
5 se fue a la cocina a traer panecillos calientes de mantequilla y te de hiervas.
-¿Qué los trae por estos lares? Preguntó la Señora almohada 3.
-Voy en búsqueda del centro comercial del norte, me he perdido en esta
dimensión e intento volver a la mía, ¿no tendrán ustedes un televisor para
sintonizar TCN? Tomate 0065 miró por todos lados y solo pudo ver miles de ojos
de Señoras almohadas rodeándolo como si se tratara de un juicio acusatorio.
-No estas lejos amigo, mira saborea este té y comete estos deliciosos panecillos
que te darán fuerza para continuar mañana. Y la Señora almohada 5 cubrió a
tomate 0065 con una manta de lana de oveja y le acomodó la cabeza en su
regazo, y leyó en voz alta:
-Las almohadas en el laberinto de Alicia en el país de las maravillas, erase una
vez… Tomate 0065 entro en un profundo sueño, pero el Moho del Cometa Halley
se quedó escuchando atentamente hasta altas horas de la madrugada.