Marqués de Sade Justine.pdf


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ción de obtener de todo ello una de las más sublimes lecciones de moral que el
hombre haya recibido: convendremos que era llegar al objetivo por un camino
poco transitado hasta ahora.
¿Lo habré conseguido, Constance? ¿Provocará una lágrima de tus ojos mi
triunfo? En una palabra, después de haber leído Justine, dirás: «¡Oh, cuán
orgullosa de amar la Virtud me siento con estos cuadros del Crimen! ¡Cuán
sublime es en las lágrimas! ¡Cómo la embellecen los infortunios!».
¡Oh, Constance! Que se te escapen estas palabras, y mis trabajos serán
coronados.
EXPLICACION DE LA ESTAMPA
La Virtud, entre la Lujuria y la Irreligión. A su izquierda está la Lujuria, bajo la
figura de un joven cuya pierna rodea una serpiente, símbolo del autor de
nuestros males; aparta con una mano el velo del Pudor, que protegía a la Virtud
de las miradas de los profanos, y con la otra, así como con su pie derecho, dirige
la caída en la que quiere hacerla sucumbir. A la derecha está la Irreligión que
retiene con fuerza uno de los brazos de la Virtud, mientras que con mano pérfida
saca una serpiente de su seno para envenenarla. El abismo del Crimen se
entreabre bajo sus pasos. La Virtud, siempre dueña de su conciencia, alza la
mirada al Eterno, y parece decir:
¡Quién sabe, cuando el Cielo nos hiere con sus golpes, si la mayor desgracia
no es un bien para nosotros!
Edipo en casa de Admeto
¡Oh amigo mío! La prosperidad
del Crimen es como el rayo,
cuyos resplandores engañosos
sólo embellecen un instante la
atmósfera para precipitar en los
abismos de la muerte al
desdichado que han deslumbrado.